La Voz de Croacia

18:20 / 03.10.2026.

Autor: Glas Hrvatske

Los franciscanos de Chicago conmemoran su centenario

Svečanost franjevaca u Chicagu
Svečanost franjevaca u Chicagu
Foto: GH / HRT

Durante cien años, los franciscanos croatas han acompañado a nuestros emigrantes en América del Norte: fundando parroquias e iglesias, proclamando el Evangelio, administrando los sacramentos, preservando la lengua, la fe y el patrimonio cultural croatas, y construyendo un sentido de comunidad que une a las generaciones. Conmemoraron en Chicago el centenario de su existencia como parte de la Custodia.

«Servir con amor»: bajo este lema, nuestros franciscanos, como parte de la Custodia en Estados Unidos y Canadá, emprendieron de manera organizada su misión junto a nuestros emigrantes, acompañándolos en las buenas y en las malas, atendiendo sus necesidades espirituales y todas las demás necesidades que nuestro pueblo expresaba, y compartiendo con ellos una comunidad unida por un apoyo constante a la patria.


"En todo el mundo, los franciscanos han seguido a la gente cuando esta emigraba, ya fuera por pobreza, dificultades económicas, motivos políticos, guerra o las secuelas de un conflicto bélico. Así, en la década de 1920, establecieron una comunidad; pues para la vida de cualquier persona es vital contar con una institución, dondequiera que se encuentre", afirma fray Jozo Grbeš, provincial de la Provincia Franciscana de Herzegovina de la Asunción de la Santísima Virgen María, con sede en Mostar.


Dentro de la Custodia, los franciscanos croatas inicialmente desarrollaron su labor conjuntamente con los franciscanos eslovenos y eslovacos, desde 1912 hasta 1926. Después de varios años de esfuerzos, lograron separarse de la administración eslovena y alcanzar su autonomía. Precisamente por eso habían llegado a América del Norte: para ayudar a su pueblo, al igual que otros sacerdotes croatas.


Este camino que recorrieron junto a su pueblo, documentado a partir de una rica colección de materiales de archivo conservados por el prestigioso Instituto Étnico Croata de Chicago y por el Monasterio Franciscano de Mostar, ha sido recopilado y descrito en una monografía presentada con motivo de la celebración del centenario.


“Se aborda la actividad editorial y de publicaciones, que fue muy, muy rica. Y precisamente, entre otras cosas, la labor pastoral en las parroquias y esta actividad editorial fueron las principales herramientas —yo las llamaría así— en la defensa de la Iglesia católica, de los croatas emigrados y de la preservación de la conciencia nacional croata entre los croatas de Estados Unidos y Canadá”, señala el autor de la monografía Cien años de la Custodia Franciscana Croata de la Sagrada Familia para Estados Unidos y Canadá, fray Robert Jolić.


Durante los primeros años, en la labor de la Custodia participaron franciscanos de todas las provincias franciscanas croatas. A finales de 1931, la jurisdicción pasó a manos de la Provincia Franciscana de Herzegovina de la Asunción de la Santísima Virgen María, con sede en Mostar.


“En realidad, nuestras parroquias croatas aquí son nuestra patria. Y estoy completamente convencido de que hemos hecho algo que podría calificarse de milagro, porque si no hubiera habido sacerdotes croatas durante todas estas décadas, e incluso durante más de un siglo, hoy aquí ni siquiera sabríamos de la existencia de los croatas”, explica fray Robert Jolić.


El proyecto del Instituto Étnico Croata de Chicago no entró por casualidad en la lista de proyectos de importancia estratégica del Gobierno de Croacia, afirma el secretario de Estado Zvonko Milas. “Tenemos que seguir unidos, estar los unos junto a los otros, preservar todos aquellos valores que son importantes para el pueblo croata y construir nuestra comunidad, al mismo tiempo que nos preocupamos de que los jóvenes puedan establecer, de una manera diferente y mejor, vínculos con el Estado croata; que encuentren una forma auténtica de pertenecer al pueblo croata y a su patria, y que establezcan también vínculos profesionales”.


“La unidad nos mantuvo unidos, nos ayudó a crear nuestro Estado y solo así podemos seguir avanzando”, señaló el secretario de Estado Milas. Esa unidad es muy sólida entre los croatas de Chicago.


La cónsul general de la República de Croacia en Chicago, Sanja Laković, destacó la importancia de la comunidad. “Esta es una comunidad croata sumamente fuerte en Chicago, relativamente grande, y trabajamos constantemente para que aquí puedan preservar su identidad nacional, su cultura, sus costumbres y sus tradiciones. Y los franciscanos han desempeñado un papel fundamental en todo ello”.


Pero los nuevos tiempos traen nuevos desafíos. Actualmente, dentro de la Custodia funcionan 11 misiones y parroquias. En el pasado, hubo muchas más.


“No nos enfrentamos tanto a una falta de vocaciones como a las necesidades de nuestra comunidad, que es particular, porque nuestra Provincia Franciscana de Herzegovina no solo se ocupa de la Provincia como tal, sino también de la Custodia, de Medjugorje y de nuestros hermanos, es decir, de las necesidades que existen en Suiza. Esperamos y confiamos en que la Provincia, como lo ha hecho hasta ahora, encuentre la manera de enviar aún más hermanos, para que esta misión que tenemos hoy pueda contar con los frailes necesarios para servir a nuestros croatas en estas tierras”, afirma fray Nikola Pašalić, custodio de la Custodia Franciscana Croata de la Sagrada Familia y delegado de la Pastoral Croata en el Extranjero para Estados Unidos.


El camino que recorremos juntos continúa, señalan los hermanos. Por quienes vienen después. Allí dondequiera que se encuentre un croata: aquí, en Estados Unidos y Canadá, desde Nueva York, Chicago, St. Louis, Milwaukee, Windsor, Kitchener, Norval o en cualquier otro lugar del mundo.


Fuente: Glas hrvatske

Vijesti HRT-a pratite na svojim pametnim telefonima i tabletima putem aplikacija za iOS i Android. Pratite nas i na društvenim mrežama Facebook, Twitter, Instagram, TikTok i YouTube!