El caso de los residuos peligrosos enterrados ilegalmente en Gospić continúa provocando una fuerte reacción política y ciudadana en Croacia. La presión sobre el Gobierno aumenta después de conocerse nuevos antecedentes sobre la contaminación del suelo y de las aguas subterráneas en la zona.
Según la investigación, la eliminación ilegal de residuos comenzó en 2021. Parte de los desechos, procedentes tanto de Croacia como del extranjero, habría sido presentada falsamente como material reciclable antes de ser enterrada o abandonada. Un informe pericial estima que en el lugar hay alrededor de 37.000 toneladas de residuos mixtos, algunos clasificados como peligrosos y ecotóxicos. También se detectaron concentraciones elevadas de metales pesados en el suelo y compuestos PFAS en aguas subterráneas.
Ante la creciente polémica, el primer ministro Andrej Plenković convocó reuniones extraordinarias con el gabinete interno del Gobierno y con los partidos de la mayoría parlamentaria. El Movimiento Patria, socio de la coalición gobernante, exige que la situación sea declarada desastre ecológico y que comiencen cuanto antes las labores de saneamiento.
Mientras tanto, varios partidos de oposición reclaman una sesión extraordinaria del Parlamento y algunos ya han anunciado iniciativas para destituir al Gobierno. También está prevista para el viernes una sesión extraordinaria de la Comisión Parlamentaria de Medio Ambiente en Gospić.
La presión aumentó además desde otros sectores políticos. El bloque Pensionistas Unidos pidió directamente la dimisión del Gobierno y del primer ministro, así como la convocatoria de elecciones anticipadas, afirmando que el caso representa un punto de inflexión en la responsabilidad política del Ejecutivo.