El martes comenzó en Zadar la Escuela de Verano de Folklore Croata, organizada por la Fundación de la Emigración Croata. La misma se llevará a cabo hasta el 13 de agosto y su programa incluye danzas, trajes e instrumentos musicales de la región etnocoreológica del Adriático.
La Escuela de Verano de Folklore Croata es un encuentro único y de primer nivel para los entusiastas del patrimonio croata de todo el mundo. La danza, la música, las risas, la pasión, el esfuerzo físico, el canto de las cigarras, el mar y las noches y mañanas vividas allí quedan grabados para siempre en la memoria. Organizada por la Fundación para la Emigración Croata, la Escuela de Verano tiene lugar en el albergue HI Hostel Borik de Zadar, del 4 al 13 de agosto de 2026.
La escuela fue fundada por el gran experto en etnocoreología croata, el dr. Ivan Ivančan. Su programa y dirección profesional se encuentran actualmente en manos de Andrija Ivančan, destacado folklorista, coreógrafo y director del Conjunto Folklórico Linđo, de Dubrovnik, acompañado por los directores musicales Siniša Leopold, Tibor Bun y Vjekoslav Martinić. En la enseñanza también participan numerosos folkloristas, etnocoreólogos e investigadores de renombre de la cultura tradicional croata como Nenad Milin, Vidoslav Bagur, Damir Kremenić, Goran Oreb, Tonči Tadin, Marica Tadin, Katarina Horvatović y Kristina Benko Markovica, con el apoyo de los asistentes Filip Martinić, Martin Durbek y Martin Ivančan. El programa abarca danzas folklóricas, canciones, instrumentos tradicionales y trajes típicos de la región del Adriático.
Los participantes, que llegan cada año desde diversas partes del mundo, pueden elegir entre tres programas: danza, instrumentos de cuerda tradicionales o instrumentos folklóricos tradicionales.
La edición de este año de la Escuela de Verano de Folklore Croata pone especial énfasis en la región del Adriático, ofreciendo una visión diversa y vívida de las tradiciones de la costa y las islas. Los participantes tendrán la oportunidad de explorar las danzas, los instrumentos y los trajes típicos de zonas como el litoral de Dubrovnik, Pelješac y Korčula, así como de islas como Mljet, Silba, Lastovo, Cres, Murter, Pag y Krk, la región del Neretva y el sur de Herzegovina, Split y Trogir; cada una de estas regiones aporta su propio ritmo e historia singulares.
Un rasgo distintivo es que los participantes provienen de comunidades croatas de todo el mundo; este año, además de los procedentes de centros europeos, han llegado participantes de Australia y Sudamérica.
El plan de estudios de la escuela se ha actualizado y adaptado continuamente a los nuevos enfoques y tendencias; el actual director del programa, Andrija Ivančan, ha incorporado tendencias modernas de enseñanza de la danza y todos los elementos necesarios para formar a directores de grupos folclóricos, tal como hizo Siniša Leopold con el programa diseñado para directores de conjuntos de instrumentos tradicionales.
Este programa también promueve objetivos clave de la Fundación para la Emigración Croata: preservar, fortalecer y fomentar la cultura tradicional croata y la identidad nacional y étnica entre la emigración croata, los miembros de las comunidades minoritarias croatas y los croatas de Bosnia y Herzegovina, al tiempo que se estrechan los vínculos entre la emigración y la patria.
El objetivo principal del programa profesional es preservar la autenticidad y el carácter genuino del folklore, abarcando la danza, el canto y la música tradicionales como los aspectos más atractivos y representados de la cultura tradicional hoy en día. De hecho, las comunidades de la emigración y las minorías croatas suelen elegir el folklore como medio para expresar su pertenencia al pueblo croata.
Más allá del componente educativo, la escuela ofrece oportunidades para socializar, intercambiar experiencias y forjar nuevas amistades en un ambiente estival relajado junto al mar; desde hace años, la Escuela de Verano de Folklore es reconocida como un punto de encuentro único entre tradición y modernidad: un lugar donde el folklore se aprende, se baila, se interpreta y se vive.
Texto: S. Jurišić / Traducción: V. Vlaho