Fabricio Arce Derpić, ciudadano boliviano de origen croata, espera establecer vínculos con Croacia a través de proyectos relacionados con la inversión y la minería sostenible.
08:05 / 09.08.2026.
Autor: David Rey

Autor:
David Rey
Publicado:
09 de Agosto de 2026, 08:05
Fabricio Arce Derpić, ciudadano boliviano de origen croata, espera establecer vínculos con Croacia a través de proyectos relacionados con la inversión y la minería sostenible.
- Soy licenciado en Administración de Empresas, egresado de la Universidad Privada Boliviana y Bachelor de la Business School de París. Luego de completar el programa de doble titulación entre ambas instituciones, fui admitido al Master in Global Management en Berlín.
Participé en la creación de iniciativas relacionadas con la educación ejecutiva, la comunicación empresarial y el liderazgo estudiantil. Estas experiencias me permitieron trabajar con estudiantes, universidades, empresas y profesionales de distintos países. Estudiar en Alemania representa una oportunidad para seguir desarrollándome profesionalmente, pero también para fortalecer mi relación con Croacia.
Soy cofundador de Minera Cartier Bolivia y consultor de Minera Tupiza, donde participo en temas de estrategia, planificación, organización interna y gestión responsable de proyectos mineros. La minería ingresó a nuestra historia familiar a través de mi abuelo Iván y, con el tiempo, también se convirtió en una parte importante de mi propia formación profesional. De mi madre aprendí el valor de la educación, la disciplina y la perseverancia. Ella ha sido una figura central en cada etapa de mi vida - destaca Fabricio Arce.


Su bisabuelo Ante Drpić proviene de Pučišća, en la isla de Brač, donde nació en 1902.
- La familia Drpić vivía del trabajo de la tierra, la pesca y el cultivo de la vid. En 1925, mi bisabuelo y sus hermanos dejaron Brač con la ilusión de comenzar una nueva vida, pero también con la incertidumbre y melancolía de alejarse de su familia y del lugar en el que habían crecido. Para ellos esto no fue solamente cambiar de país, también significó dejar atrás su hogar sin saber si algún día podrían regresar o volver a abrazar a la familia que tanto amaban y había quedado en Croacia.
Llegaron a Antofagasta, Chile. Luego se establecieron en Uyuni, Bolivia, donde vivía su tío Carlos Drpić. Allí trabajaron en la construcción del ferrocarril, una labor exigente que marcó el comienzo de su vida en el país. Después se trasladaron a Potosí. Más adelante llegaron a Sucre, donde mi bisabuelo conoció a una joven llamada Delia, con quien se casó y formó una familia.
Con trabajo constante, mi bisabuelo pudo formar una familia, desarrollar sus fincas y emprender en el comercio y la producción de alimentos. Su capacidad para adaptarse, trabajar y salir adelante quedó presente en las generaciones que vinieron después. Ante y Delia tuvieron tres hijos. Uno de ellos fue mi abuelo Iván Drpić, quien orientó su vida profesional hacia la minería y la metalurgia. Contrajo matrimonio con la joven Nancy y tuvieron seis hijos. La menor es mi madre, Lilian - expresa el boliviano de origen croata.
La familia boliviana mantiene contactos con su familia croata de Pučišća.
- Debido a la distancia, gran parte de esa relación se ha desarrollado mediante intercambio de fotografías, mensajes y redes sociales. Es una felicidad inmensa el saber que todavía tenemos familia en Brač y hace que nuestra relación con Croacia siga latente. Familia con quienes compartimos un origen y una historia que comenzó mucho antes de que mi bisabuelo llegara a Bolivia.
Contamos con la ciudadanía croata y participamos en distintos espacios dedicados a conservar la cultura y la identidad de nuestros antepasados. Formamos parte de la Comunidad Croata de Cochabamba, al igual que de la Comunidad Croata de La Paz. Asistimos a eventos y reuniones con nuestra comunidad en Bolivia pasando momentos gratos y aprendiendo cada vez mas de nuestra madre patria. Formo también parte del grupo Juventud Croata, desde donde impulsamos a que las nuevas generaciones mantengan este vínculo y participen activamente en la comunidad.
Recibir la ciudadanía croata fue uno de los momentos más importantes de nuestra vida para mi familia y para mí. Sentí que se cerraba un recorrido iniciado un siglo atrás, cuando mi bisabuelo dejó Brač. Al mismo tiempo, comprendí que ahora nos corresponde cuidar esa herencia, conocer mejor el idioma y la cultura, mantener el contacto con nuestra familia y contribuir activamente a la comunidad croata - concluye Fabricio Arce Derpić.





Vijesti HRT-a pratite na svojim pametnim telefonima i tabletima putem aplikacija za iOS i Android. Pratite nas i na društvenim mrežama Facebook, Twitter, Instagram, TikTok i YouTube!

Autorska prava - HRT © Hrvatska radiotelevizija.
Sva prava pridržana.
hrt.hr nije odgovoran za sadržaje eksternih izvora