Ivica con su esposa / Ivica sa suprugom
Foto: Familia Sanković / Obitelj Sanković / /
El sr. Ivan Sanković nació en Rijeka, Croacia, en 1933. A finales de los años cincuenta, siendo joven, llegó a Colombia, donde se estableció y formó una familia. Siempre recuerda su tierra natal con alegría y se alegra mucho de que sus hijos hayan tenido la oportunidad de visitar Croacia.
- Colombia era muy diferente a lo que es hoy: menos poblada, con oportunidades abiertas para quien supiera hacer algo bien. No me pidieron títulos ni certificados; bastaba con decir lo que uno sabía hacer. Gracias a mis conocimientos en mecánica y dibujo técnico, empecé trabajando en un instituto técnico industrial. Fueron años formativos, en los que confirmé que el trabajo constante abre puertas.
En Manizales conocí a mi esposa Mélida, con quien llevo más de 60 años de matrimonio. Juntos formamos una familia de cuatro hijos: Iván, Boris, Támara y Ángela. La familia ha sido siempre el eje que le dio sentido a cada decisión y a cada riesgo asumido. Más adelante, una oportunidad en una empresa americana me llevó a Bogotá.
Allí crecí laboralmente y entendí lo que significaba asumir responsabilidades mayores. Pero nunca me quedé quieto. Decisiones personales me llevaron a buscar nuevos caminos: Barranquilla, luego de nuevo Manizales, pasando por la industria de muebles, donde confirmé que no basta producir bien; hay que saber negociar. Esa experiencia me empujó a independizarme, fabricando piezas para grandes empresas. Fue un giro importante: pasé a ser empresario - expresa el sr. Ivan Sanković.
Su padre tenía un restaurante en Croacia y él continuó la tradición familiar en Colombia.
- La cocina apareció casi por accidente. Un día decidí preparar mondongo, sin experiencia previa, inspirado por mi suegra. Luego vino la idea de venderlo los domingos. Empecé con pocos platos; al año, había filas. Ahí entendí que cuando algo se hace bien, la gente responde.
Ese impulso me llevó a manejar comedores, incluso en la universidad, donde aprendí de administración, logística y trato con todo tipo de personas. Más adelante combiné trabajos técnicos con negocios de comida, hasta que finalmente me dediqué por completo a la gastronomía. Tuve varios negocios al mismo tiempo, lo que trajo tanto crecimiento como dificultades. Manejar múltiples frentes exige control, confianza en el equipo y una capacidad constante de adaptación.
Abrí restaurantes propios, algunos con mi nombre, otros en sociedad. Hubo épocas muy buenas y otras más complejas. Pasé por distintas ciudades, distintos formatos de negocio, hasta entender que no todo crecimiento es sostenible y que saber retirarse a tiempo también es parte del oficio - destaca el sr. Sanković.
Su vida es una suma de decisiones tomadas con intuición, siempre con trabajo y determinación.
- Si hay un lugar que terminó por convertirse en mi hogar, ese es Manizales. Aquí encontré no solo oportunidades, sino una calidad de vida que valoro profundamente: su gente, su clima, sus montañas y esa tranquilidad que no se negocia. He sido feliz en esta tierra, viendo crecer a mi familia y construyendo cada etapa de mi vida. A quien no la conozca, lo invito a venir y descubrir estas hermosas tierras cafeteras, donde el trabajo, la calidez humana y el paisaje se encuentran de una manera única.
A pesar de haber construido mi vida en Colombia durante tantos años, nunca dejé de lado mis raíces. Las tradiciones croatas han sido una parte fundamental de mi identidad, y siempre he procurado conservarlas en mi hogar y transmitirlas a mi familia. Para mí es esencial que los croatas y sus descendientes en Colombia conozcan su historia, valoren de dónde vienen y mantengan vivas las costumbres de sus antepasados.
Si algo resume mi historia es esto: nunca seguí un camino lineal. Fui técnico, profesor, empresario industrial y hombre de negocios en la gastronomía. Aprendí haciendo, arriesgando y corrigiendo. Colombia me dio oportunidades cuando llegué sin nada más que mis habilidades, y yo respondí trabajando sin miedo a empezar de nuevo las veces que hiciera falta - concluye el sr. Ivan Sanković.
Familia Sanković / Obitelj Sanković
Foto: Familia Sanković / Obitelj Sanković / /
Vijesti HRT-a pratite na svojim pametnim telefonima i tabletima putem aplikacija za iOS i Android. Pratite nas i na društvenim mrežama Facebook, Twitter, Instagram, TikTok i YouTube!