Croacia se situó en 2025 entre los cinco países de la Unión Europea con mayor crecimiento de los ingresos procedentes de impuestos y contribuciones sociales, con un aumento del 9,3 % respecto al año anterior, muy por encima del promedio comunitario del 5,5 %, según datos publicados por Eurostat.
Solo tres países registraron incrementos superiores: Rumania, con un 10,5 %; Bulgaria, con un 10,4 %; y Malta, con un 9,4 %. Por detrás de Croacia quedó Lituania, donde los ingresos aumentaron un 8,4 %.
En el conjunto de la Unión Europea, la recaudación por impuestos y contribuciones sociales creció un 5,5 %, equivalente a 401.000 millones de euros adicionales, hasta alcanzar un total de 7,686 billones de euros.
Los ingresos tributarios aumentaron nominalmente en todos los Estados miembros, aunque a diferentes ritmos. Este crecimiento no implica necesariamente un aumento de las tasas impositivas, ya que también depende de factores como la actividad económica, el empleo, los salarios, el consumo y la inflación.
Croacia destaca por sus impuestos al consumo
Según Eurostat, Croacia ocupó el segundo lugar de la Unión Europea en cuanto al peso de los impuestos sobre la producción y las importaciones respecto al producto interno bruto (PIB), con un 19 %, solo por detrás de Suecia, que registró un 20,8 %.
En esta categoría se incluyen impuestos indirectos como el IVA, los impuestos especiales, los aranceles aduaneros y otros gravámenes relacionados con la producción y comercialización de bienes y servicios.
Por otra parte, Croacia figura entre los países europeos con menor proporción de ingresos procedentes de impuestos sobre la renta, las ganancias empresariales y el patrimonio, que representaron el 7,8 % de su PIB, frente al promedio comunitario del 13,2 %.
Solo Rumania, Bulgaria y Hungría registraron porcentajes inferiores, mientras que Dinamarca encabezó la clasificación con un 30,2 %.
La presión fiscal en la Unión Europea
En 2025, los ingresos procedentes de impuestos y contribuciones sociales representaron el 40,7 % del PIB de la Unión Europea, medio punto porcentual más que en 2024. En la eurozona, esta proporción aumentó del 40,7 % al 41,3 %.
Francia registró la mayor presión fiscal, con un 46 % del PIB, seguida de Bélgica, Dinamarca, Austria e Italia.
En el extremo opuesto se situaron Irlanda, con un 22,7 %; Rumania, con un 29,3 %; Malta, con un 30,3 %; y Bulgaria, con un 30,6 %.
La proporción de impuestos y contribuciones sociales respecto al PIB aumentó en 19 países de la Unión Europea y disminuyó en ocho.
Eurostat señala que el crecimiento de la recaudación durante los últimos años estuvo impulsado por la recuperación económica, la inflación y el aumento de las contribuciones sociales.
Los datos reflejan importantes diferencias entre los sistemas tributarios europeos. En el caso de Croacia, destaca especialmente el elevado peso de los impuestos indirectos y uno de los mayores incrementos anuales de ingresos fiscales de toda la Unión Europea.