El ministro del Interior de Croacia, Davor Božinović, afirmó que la crisis migratoria registrada en Ceuta debe considerarse un asunto de toda la Unión Europea y no únicamente de España. Según explicó durante una visita a Dalj, esta postura coincide con la política que Croacia ha defendido desde hace años respecto a la protección de las fronteras exteriores europeas.
Božinović señaló que el Gobierno croata mantiene contactos permanentes con representantes de otros Estados miembros y con las instituciones europeas para analizar la situación. Añadió que la tensión en el enclave español se está reduciendo y que casi todos los migrantes que habían entrado irregularmente regresaron posteriormente a Marruecos.
Croacia también se sumó a la iniciativa de 22 Estados miembros para solicitar una reunión extraordinaria de los ministros del Interior de la Unión Europea, destinada a debatir tanto lo ocurrido en Ceuta como la política migratoria común.
«La Unión Europea ha tratado este ataque contra el territorio de un Estado miembro como un problema europeo, y no solamente español», declaró Božinović.
El ministro recordó que Ceuta se encuentra geográficamente en África y que no forma parte del espacio Schengen. Sin embargo, subrayó que se trata de territorio español y, por lo tanto, de una frontera exterior de la Unión Europea.
Božinović destacó además la necesidad de combatir a las redes de tráfico de personas, a las que acusó de manipular a los migrantes y difundir interpretaciones engañosas de las decisiones políticas y judiciales europeas.
«Nadie, salvo los propios países de la Unión Europea, puede decidir quién entra y quién vive en la UE, y mucho menos los traficantes de personas», afirmó.
Según los datos presentados por el ministro, la policía croata ha detenido este año a 645 presuntos traficantes, mientras que durante el año anterior fueron arrestados 1.076. Božinović aseguró que los agentes trabajan permanentemente en las fronteras exteriores para impedir las entradas irregulares y evitar que Croacia se convierta en un punto de concentración de migrantes.
También defendió las inversiones realizadas en equipamiento policial y tecnología fronteriza. Explicó que los fondos europeos destinados al Ministerio del Interior croata aumentaron de unos 85 millones de euros a más de 350 millones durante la última década. En el nuevo marco financiero plurianual, Croacia podría recibir más de 1.300 millones de euros para seguridad y gestión fronteriza.
Božinović relacionó esta política con la entrada de Croacia en el espacio Schengen y sostuvo que una gestión fronteriza menos estricta habría perjudicado la libertad de movimiento de los ciudadanos croatas.
Finalmente, advirtió que la política de acogida aplicada por Europa durante la crisis migratoria de 2015 y 2016 no volverá a repetirse, y pidió prudencia a los gobiernos y tribunales europeos al transmitir mensajes que puedan ser utilizados por las redes de tráfico de personas.