Croacia y Suiza llevan años desarrollando vínculos económicos; sin embargo, existe aún un potencial considerable para una mayor expansión. Atraer más inversión suiza a Croacia fue el tema central de un encuentro empresarial organizado por el Club de Negocios Croata-Suizo en Dielsdorf, cerca de Zúrich.
El evento, titulado "Business Connect 2026", reunió a 69 representantes de 42 empresas e instituciones. Además de empresarios suizos y miembros de la comunidad empresarial croata, en el debate participaron representantes del Ministerio de Economía de Croacia, del cuerpo diplomático y de asociaciones empresariales de la diáspora croata.
Los datos presentados en la reunión mostraron que el comercio entre Croacia y Suiza alcanzó los 746 millones de francos suizos el año pasado, lo que supone un aumento de aproximadamente el 8,5 % respecto al año anterior. La inversión directa suiza en Croacia ascendió a unos 220 millones de euros.
No obstante, los participantes señalaron que el potencial de cooperación va más allá del mero capital; el conocimiento, la experiencia y los contactos empresariales de los croatas que han vivido y trabajado en Suiza durante décadas son igualmente importantes.
De la diáspora al puente empresarial
La cuestión de trasladar a Croacia el conocimiento y la experiencia adquiridos en la diáspora fue un tema clave del primer panel de discusión. Marcel Thoutberger, de la Cámara de Comercio Suizo-Centroeuropea; Helmut Schaljo, de Variosystems AG; y Patrick Inauen, de Inauen-Schätti AG, compartieron sus experiencias sobre las operaciones comerciales en Croacia. Sus empresas operan en diversos sectores, desde la electrónica hasta la industria de los teleféricos, pero comparten la experiencia común de hacer negocios en el mercado croata. Una de las principales conclusiones del debate fue que Croacia no puede competir basándose únicamente en costes más bajos. Para los inversores suizos, factores como la previsibilidad, la organización, la calidad de la mano de obra y el entorno empresarial son cruciales.
Se hizo especial hincapié en el potencial para conectar a profesionales croatas en el extranjero con empresas en Croacia. Las personas que han adquirido experiencia en mercados occidentales desarrollados pueden, según se señaló, actuar como un vínculo vital entre ambos sistemas empresariales.
Este enfoque también modifica la percepción tradicional de la diáspora. No es necesario considerar a los croatas que viven en Suiza simplemente como personas que podrían regresar; También pueden actuar como inversores, socios, mentores y puentes entre empresas croatas y suizas.
Ministerio: Los inversores deben saber a quién dirigirse
El segundo panel se centró en una cuestión más concreta: cómo transformar una inversión potencial en un proyecto real. Bojan Batinić, director de la Dirección de Internacionalización del Ministerio de Economía, presentó las oportunidades que el Estado ofrece a los inversores.
Entre ellas figuran los incentivos a la inversión, los terrenos industriales listos para desarrollar (*greenfield sites*) en zonas empresariales y el apoyo a lo largo de las distintas fases de un proyecto de inversión.
Un mensaje clave fue la necesidad de que los posibles inversores establezcan contacto con las instituciones pertinentes lo antes posible.
Para los empresarios suizos, comprender el sistema administrativo e institucional croata es un factor crucial en el proceso de toma de decisiones sobre inversiones.
Al mismo tiempo, el debate puso de manifiesto las diferentes opiniones entre instituciones, organizaciones empresariales e intermediarios privados sobre quién debería actuar como punto de contacto inicial para los inversores extranjeros.
Según los datos presentados en el evento, el comercio entre Croacia y Suiza alcanzó los 746 millones de francos suizos el año pasado, lo que supone un aumento de aproximadamente el 8,5 % respecto al año anterior. La inversión directa suiza en Croacia ascendió a unos 220 millones de euros.
No obstante, los participantes señalaron que el potencial de cooperación va más allá de la mera aportación de nuevo capital. Igualmente importantes son los conocimientos, la experiencia y los contactos empresariales de los croatas que llevan décadas viviendo y trabajando en Suiza.
Croacia ya no es solo un destino turístico
El cambio en la percepción de Croacia es también significativo para la comunidad empresarial croata en Suiza. Durante décadas, el público suizo ha conocido a Croacia principalmente como destino turístico. Sin embargo, en los últimos años, la cooperación económica ha abierto progresivamente otros sectores, como la industria, la tecnología, la manufactura, la energía y diversos servicios.
Precisamente por ello, estos encuentros cumplen una función que trasciende el tradicional *networking* empresarial: reúnen en un mismo espacio a posibles inversores, instituciones croatas, representantes diplomáticos y miembros de redes empresariales de la diáspora.
Además de los representantes del Ministerio de Economía, al evento asistieron representantes de la Embajada de la República de Croacia en Berna y del Consulado General en Zúrich.
El Club Empresarial Croata-Suizo tiene como objetivo seguir fortaleciendo los vínculos entre las comunidades empresariales de ambos países. El presidente del club, Toni Propadalo, subrayó que Croacia debe considerarse un mercado, y no simplemente un destino turístico.
**La diáspora como parte de la infraestructura de inversión**
En este contexto, las organizaciones de la diáspora croata desempeñan un papel importante.
Tonči Petrić presentó la iniciativa "Meeting G2", que conecta a los croatas de la patria con la diáspora, mientras que Igor Matić intervino en nombre de ACAP, una asociación de profesionales croata-estadounidenses.
El mensaje es claro: las redes empresariales de expatriados croatas pueden desempeñar un papel fundamental a la hora de encontrar socios, transferir conocimientos y abrir puertas para que las empresas croatas accedan a mercados extranjeros.
Tras el panel de discusión, los participantes tuvieron la oportunidad de continuar sus conversaciones en la "Mini Expo", donde el Ministerio de Economía, la consultora Daluma (con sede en Zagreb), Helvetia Insurance y Mirakul Weine (con sede en Zúrich) presentaron sus actividades. De este modo, el encuentro empresarial adquirió también una dimensión práctica, abarcando desde información sobre incentivos y ubicaciones para la inversión hasta asesoramiento sobre operaciones comerciales, seguros y la conexión con productos croatas.