Croacia atraviesa una sequía hidrológica extrema, con niveles históricamente bajos en varios de sus principales ríos. La situación afecta especialmente al Danubio y al Drava, mientras que en algunas islas ya se han aplicado restricciones en el suministro de agua.
El Instituto Estatal Hidrometeorológico informó que el nivel del Danubio en Batina descendió hasta los 144 centímetros bajo el nivel de referencia, un nuevo mínimo histórico. Desde comienzos de agosto también se han registrado valores récord en Dalj y Vukovar.
Tatjana Vujnović, especialista en estudios y pronósticos hidrológicos, explicó que las mediciones realizadas durante más de cien años muestran mínimos absolutos tanto en el nivel de los ríos como en su caudal.
—Los ríos Drava y Danubio atraviesan actualmente su peor momento —advirtió.
La falta prolongada de precipitaciones provoca primero una sequía meteorológica, posteriormente afecta a la agricultura y finalmente reduce los niveles de ríos, lagos y aguas subterráneas. Croacia se encuentra actualmente en esta última fase, denominada sequía hidrológica.
La situación también genera dificultades para la navegación fluvial y afecta a la flora y la fauna. Además, preocupa el descenso de las reservas subterráneas, ya que alrededor del 97 por ciento del agua consumida en Croacia procede de estas fuentes.
Las autoridades pidieron a la población utilizar el agua de manera racional, evitando gastos innecesarios como lavar vehículos con frecuencia, dejando correr el grifo o utilizando agua potable para tareas que podrían realizarse con agua de lluvia.
Entre las causas de esta situación se encuentran el invierno excepcionalmente seco registrado en los Alpes, la escasez de nieve y las temperaturas elevadas, que aceleran la evaporación. Gran parte del agua del Danubio y el Drava procede precisamente del deshielo y de los afluentes alpinos.
Los expertos señalan que para recuperar los niveles normales no bastan lluvias intensas de corta duración. Se necesitan precipitaciones prolongadas en las zonas altas de Austria, Italia y Eslovenia.
Croatian Waters mantiene la vigilancia de los ríos y trabaja en medidas de adaptación, como la construcción de embalses y zonas de retención, y la restauración de antiguos brazos fluviales. Las autoridades advierten que estos episodios extremos serán cada vez más frecuentes y que períodos de sequía severa podrían alternarse rápidamente con lluvias torrenciales e inundaciones.