El ecocidio en Gospić ha provocado una fuerte reacción pública y se busca determinar la responsabilidad por la eliminación de enormes cantidades de residuos peligrosos. Tras una reunión del gabinete interno del gobierno y la coalición gobernante, el primer ministro Andrej Plenković declaró que se ha ordenado a todas las instituciones pertinentes que aceleren el saneamiento y afirmó que el agua de Gospić es potable. Sin embargo la oposición pide la responsabilidad del Gobierno pues lo considera culpable.
La ministra de Protección Ambiental y Transición Verde, Marija Vučković, declaró ayer sobre la remediación de los vertidos ilegales en Gospić, las posibilidades de su eliminación y la seguridad del agua para los ciudadanos.
La ministra calificó el caso de vertido ilegal de residuos en Gospić como un delito grave contra el medio ambiente, cuya calificación jurídica final será determinada por las autoridades competentes.
—Las características de este delito serán anunciadas con claridad por los organismos encargados del procedimiento penal. Hemos sido testigos de otros delitos contra el medio ambiente cometidos mucho antes y hemos iniciado el saneamiento de todos esos lugares —afirmó Vučković.
Señaló que, tras la decisión del Gobierno del año pasado, se consiguieron fondos para la rehabilitación y, con las modificaciones del Plan de Gestión de Residuos y los planes financieros, se iniciaron los procedimientos de contratación en varios lugares, incluido Gospić.
Se trata de 4 mil quinientas toneladas de residuos peligrosos y 650 toneladas de residuos inocuos. Haremos lo posible para el saneamiento y si no se puede mediante concurso publo lo haremos mediante otras opciones dijo la ministra Vuckovic.
Por su parte el empresario Josip Šincek, sospechoso en el caso, ha negado su responsabilidad en el ecocidio y ha declarado que solo los organismos competentes pueden determinar su culpabilidad y la de su familia.
El Instituto Croata de Salud Pública ha rechazado las afirmaciones de que el agua de Gospić no se haya analizado para detectar compuestos PFAS durante cinco meses, afirmando que los resultados hasta el momento confirman su seguridad para la salud.
Los parlamentarios de Most, Zvonimir Troskot y Marin Miletić, ofrecieron una rueda de prensa en la que alertaron sobre la magnitud de la contaminación en Gospić y sus alrededores, causada por el vertido ilegal de residuos.
El parlamentario de Most, Zvonimir Troskot, describió la situación del vertido ilegal de residuos en Lika como un «acto de bioterrorismo organizado contra Croacia», añadiendo que representa una «agresión interna que amenaza la seguridad nacional de la República de Croacia».
—La seguridad nacional de la República de Croacia está definida en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2017, que define exhaustivamente las crisis ecológicas como la que encontramos en Lika, el valle de Gacka, Senj y el interior de Zadar —afirmó.
Troskot afirmó que «las vidas, la salud y el futuro de nuestra gente que vive allí están en riesgo», y añadió que «el turismo también corre un riesgo potencial» porque «el agua que va desde Lika y Gacka a través de Senj termina en las islas de la costa norte».
Declaró que «todo fue impactante» al ver la rueda de prensa de ayer del primer ministro Andrej Plenković, durante la cual este afirmó que «con insensibilidad y sin la menor empatía, difundió propaganda tóxica y palabras como "histeria" y "pánico", mientras que, por otro lado, existen pruebas financiadas por los propios ciudadanos de Lika».
—Ninguna declaracion publicitaria va a evitar el hecho de que los contaminantes se infiltraran en las aguas subterraneas. Aquí las tenemos todas las pruebas que confirman la presencia de sustancias químicas PFAS y compuestos tóxicos que, lamentablemente, terminaron en las aguas subterráneas procedentes de silos y vertederos. Esto no es histeria ni pánico, es un hecho, estimado primer ministro —añadió.
Declaró que «miembros de su partido y sus ministros participaron en esto o encubrieron directamente y obstaculizaron los procesos de esclarecimiento de todo este asunto, lo cual incrimina gravemente a miembros del partido gobernante».
El obispo de Gospić-Senj, Marko Medo, expresó hoy su preocupación por el vertedero ilegal de Lika y las posibles consecuencias para el medio ambiente, la salud y la seguridad de las personas, afirmando que la salud es un bien común del que todos somos responsables.
El obispo Medo afirmó que la Diócesis de Gospić-Senj ha seguido con profunda preocupación la información difundida en los últimos meses sobre la eliminación de residuos en la zona de la ciudad de Gospić y sus posibles consecuencias para el medio ambiente, la salud y la seguridad de las personas. Añadió que, como Iglesia local, siente la responsabilidad pastoral y moral de manifestar claramente su postura sobre un tema que afecta directamente al bienestar de los habitantes de la zona.
Tras la información sobre el incidente ambiental en Gospić, el condado de Primorje-Gorski Kotar ha solicitado un mayor control de la calidad del agua, especialmente dado que Rab se abastece de agua del río Lika. Se realizarán análisis adicionales para detectar rápidamente cualquier cambio en la calidad del agua.