Croacia debería aprovechar el contexto internacional actual para dar un giro estratégico a su política agrícola, afirmó este martes Dragan Kovačević, vicepresidente de la Cámara de Economía de Croacia, durante una conferencia sobre seguridad y calidad alimentaria.
Según Kovačević, hoy no se puede hablar de seguridad alimentaria sin tener en cuenta los conflictos geopolíticos y la crisis energética. Por eso, señaló que Croacia debe revisar instrumentos clave, como las políticas de apoyo al sector y la gestión de las tierras agrícolas, además de destinar más recursos nacionales a inversiones, especialmente en nuevas tecnologías, innovación y procesamiento de alimentos.
“Esperamos mayores inversiones en la industria alimentaria, porque cerca del 80% de nuestras importaciones corresponden a productos altamente elaborados”, afirmó Kovačević.
El vicepresidente de la HGK advirtió que las ayudas actuales no están suficientemente enfocadas. Croacia cuenta con más de 160.000 productores agrícolas, pero solo alrededor del 15% está realmente orientado al mercado. A su juicio, los apoyos están demasiado dispersos y no logran impulsar de manera suficiente la productividad ni el volumen de producción.
Kovačević recordó que, desde la entrada de Croacia en la Unión Europea, las subvenciones al sector agrícola se han triplicado, pero el volumen físico de la producción agrícola apenas ha crecido un 0,65%. En cambio, la industria alimentaria aumentó su producción en un 22%, lo que, según él, confirma su importancia estratégica.
El año pasado, Croacia importó productos agrícolas y alimentarios por cerca de 7.000 millones de euros, con un déficit de unos 2.780 millones. La cobertura de las importaciones por las exportaciones fue de apenas un 59%.
“Con una autosuficiencia tan baja y una producción insuficiente, no podemos amortiguar las crisis inflacionarias”, señaló Kovačević, advirtiendo que los altos precios de los alimentos afectan sobre todo a la población más vulnerable.
Desde el Ministerio de Agricultura, el secretario de Estado Marinko Beljo afirmó que el objetivo del Gobierno es aumentar la autosuficiencia, producir alimentos saludables en el país y fortalecer la industria agroalimentaria nacional.
Por su parte, Vlado Čondić Galiničić, presidente de la Asociación Agrícola de la HGK, advirtió que la agricultura croata enfrenta problemas estructurales como la fragmentación de la tierra, la baja productividad y la falta de sistemas de riego. También destacó la necesidad de fomentar la asociación entre pequeños productores para que puedan mantenerse competitivos en el mercado.