El partido opositor Most anunció una iniciativa para modificar la Constitución croata y garantizar a todos los ciudadanos el derecho al agua limpia y potable. La formación comenzará a buscar el apoyo de otros diputados y, si la propuesta no prospera en el Parlamento, asegura que impulsará un referéndum.
Most propone que los recursos hídricos sean protegidos constitucionalmente como un bien común administrado por el Estado y que el abastecimiento de los hogares continúe siendo una actividad pública y sin fines de lucro.
El proyecto fue elaborado por el profesor de Derecho Constitucional Robert Podolnjak y enviado a todos los grupos parlamentarios para recibir observaciones antes de comenzar la búsqueda de las firmas necesarias.
“Queremos garantizar el derecho al agua limpia y potable para todos los ciudadanos de Croacia, proteger nuestras fuentes de agua y asegurar que los proveedores públicos sigan siendo quienes abastezcan a la población”, afirmó el presidente de Most, Nikola Grmoja.
Añadió que la necesidad de agua aumentará en el futuro y que, por esa razón, el partido considera necesario establecer desde ahora una protección constitucional que impida una futura comercialización del servicio.
La propuesta surge también tras los recientes casos de contaminación de suelos y aguas en Croacia. Most ya había presentado una iniciativa prácticamente idéntica en 2019, cuando logró reunir las firmas de 34 diputados, aunque finalmente el Parlamento no llegó a debatirla.
El diputado Marin Miletić señaló que la protección del agua debería estar por encima de las diferencias políticas. “Después de todo lo que hemos visto con la contaminación de nuestras aguas y tierras, tenemos la obligación de hacer todo lo posible para que nuestros hijos y nietos tengan derecho al agua limpia y potable”, sostuvo.
Por su parte, Božo Petrov advirtió que la reforma también busca impedir una eventual privatización de este recurso. “El agua no es una cuestión de un partido ni de un mandato, sino un tema que afecta a todas las generaciones futuras”, señaló.
Most recordó además el caso de la vecina Eslovenia, cuya Constitución reconoce expresamente el derecho al agua potable y establece que su suministro a la población debe mantenerse como un servicio público sin fines de lucro.
Grmoja aseguró que el partido está dispuesto a aceptar modificaciones propuestas por otros grupos parlamentarios, siempre que no alteren el objetivo central de la iniciativa.
“Si podemos proteger el agua mediante un acuerdo en el Parlamento croata, lo haremos. Si no podemos, acudiremos a los ciudadanos”, concluyó.
Si la propuesta no obtiene suficiente respaldo parlamentario, Most comenzará a preparar una campaña de recolección de firmas para llevar la cuestión a referéndum.