Su objetivo es canalizar el conocimiento, la experiencia y los años vividos en el extranjero hacia algo que perdure aquí mismo, en Croacia. Zdenko Štriga conecta a la diáspora croata y a los profesionales del ámbito empresarial con su tierra natal y participa en proyectos destinados a fomentar el desarrollo y promover el retorno; por su parte, Marija Tafra —criada en Estados Unidos— está poniendo en marcha un negocio para ayudar a los jóvenes y a las personas de ascendencia croata a desenvolverse con mayor facilidad tras su llegada al país.
Zdenko quiere trasladar a Croacia la experiencia adquirida en Alemania
Zdenko Štriga tenía solo 14 años cuando su vida familiar continuó en Alemania. Su madre había emigrado en 1968 para procurar mejores condiciones para la familia y, para aquel adolescente de Belišće, Fráncfort supuso inicialmente un mundo totalmente nuevo.
Alemania le aportó experiencia profesional y numerosos contactos; sin embargo, Croacia nunca desapareció de su vida. Tras la constitución del Estado croata, se involucró cada vez más en conectar a la diáspora con su tierra natal. Abrió un centro empresarial y de promoción en Frankfurt, y la intensidad de sus vínculos con Croacia queda patente en el hecho de que, en algunos años, llegó a viajar al país en más de 50 ocasiones.
Hoy en día, pasa la mayor parte del año en Croacia y busca aprovechar los contactos que forjó durante décadas en Alemania para impulsar proyectos en su país de origen.
De la emigración a nuevas oportunidades en Croacia
Como asesor del Gobierno de la República de Croacia en materia de inmigración, Štriga considera que el país tiene la oportunidad de conectar de manera más eficaz a las personas que contemplan regresar con las posibilidades que su tierra natal puede ofrecerles.
Asimismo, participa en el proyecto Cro Green, cuyo objetivo es, entre otras cosas, revitalizar zonas de Croacia escasamente pobladas, fomentar la agricultura y atraer talento y personas de la diáspora.
Por tanto, su visión del retorno trasciende lo personal: desea que la experiencia y los contactos adquiridos en Alemania pasen a formar parte del futuro de Croacia.
Para ella, Zagreb fue sinónimo de libertad desde que era niña
Marija Tafra conoció Croacia mucho antes de decidir instalarse allí. Creció en los suburbios de Detroit, pero pasaba casi todos los veranos alternos con su abuela en el barrio de Trešnjevka, en Zagreb.
Ya de niña percibía la diferencia entre ambos mundos. En los suburbios estadounidenses necesitaba un coche para ir a casi cualquier parte; en cambio, en Zagreb disfrutaba de algo muy cotidiano: su abuela podía enviarla sola a comprar pan. Para Marija, aquella independencia infantil encarnaba una sensación de libertad.
Se mudó a Croacia en 2009, a los 27 años. Allí formó una familia y ahora es madre de tres hijos.
Croacia planteó sus propios desafíos
La vida en el país que ella había considerado suyo durante tanto tiempo no resultó exactamente como había imaginado.
Marija obtuvo títulos en inglés y psicología en Estados Unidos, pero al llegar se enfrentó a dificultades para convalidar sus credenciales y encontrar trabajo en su campo. También le llevó tiempo adaptarse a un estilo de vida, una burocracia y unas normas sociales diferentes.
Sin embargo, se quedó. Con el tiempo, su propia experiencia migratoria se convirtió en algo que ahora desea utilizar para facilitar el camino a los demás.
Ahora quiere ayudar a quienes acaban de llegar
Marija se prepara para lanzar su propio negocio de *coaching* para jóvenes. Tiene especial interés en trabajar con jóvenes que regresan al país y con descendientes de emigrantes croatas, ya que conoce por experiencia propia los obstáculos que pueden encontrar al decidir construir una vida en Croacia.
Quiere ayudarles a recorrer el camino que ella misma ya ha transitado: desde la decisión de mudarse y la adaptación a un nuevo entorno hasta lograr hacerse un hueco en Croacia.
Hoy, Zdenko y Marija hablan de algo más que de por qué eligieron Croacia. Sus historias han dado un paso más allá: abordan lo que pueden aportar al país gracias a la experiencia adquirida en el extranjero.