La gran inundación que afectó a Bahía Blanca hace un año dejó graves consecuencias en la infraestructura y en las instituciones públicas de la ciudad. Entre ellas se encuentra la Biblioteca Central “Profesor Nicolás Matijevic”, que aún atraviesa un complejo proceso de recuperación tras importantes pérdidas en su acervo.
Bahía Blanca es una ciudad argentina ubicada en la costa atlántica, a unos 600 kilómetros al sur de Buenos Aires, y constituye uno de los principales centros industriales y universitarios de la región. El 7 de marzo de 2025, un fuerte temporal provocó una inundación que afectó gran parte de la ciudad. Las consecuencias incluyeron víctimas fatales, evacuaciones masivas y daños significativos en infraestructuras, instituciones públicas y espacios educativos. Un año después, los efectos del desastre siguen siendo visibles, especialmente en aquellos sectores que requieren procesos de reconstrucción a largo plazo. En ese contexto, conversamos con el director de la biblioteca, Víctor Marcos Ferracutti, quien nos detalló el estado actual de la institución y las principales necesidades que enfrenta en esta etapa.
Nicolás Matijević y su legado
Nicolás Matijević (1910–1980) fue un bibliotecario, docente y escritor nacido en Croacia que desarrolló la mayor parte de su carrera profesional en Argentina. Nació en Kaniža, cerca de Gospić, y se formó en la Universidad de Zagreb, donde estudió eslavística. Posteriormente se especializó en bibliotecología, incluyendo estudios en Innsbruck.
En 1948 emigró a Argentina y se estableció en Bahía Blanca, donde desempeñó un papel central en el desarrollo del sistema bibliotecario. Fue fundador y director durante dos décadas de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional del Sur. Su trabajo fue clave para la organización del conocimiento y el desarrollo de la bibliotecología en el sur del país, especialmente en la región patagónica.
Una biblioteca con su nombre
La Biblioteca Central “Profesor Nicolás Matijevic” de la Universidad Nacional del Sur lleva su nombre en reconocimiento a su aporte fundacional. Se trata de una de las instituciones académicas más relevantes del sur de Argentina, con un amplio acervo de literatura científica y técnica, así como colecciones especializadas de gran valor.
Más allá de su función como espacio de resguardo de libros, la biblioteca constituye una infraestructura esencial para estudiantes, docentes e investigadores. A lo largo de los años ha desarrollado centros de documentación y sistemas que facilitan el acceso al conocimiento, consolidándose como un pilar del sistema académico regional.
Daños provocados por la inundación
La inundación de marzo de 2025 afectó gravemente a la biblioteca. El subsuelo del edificio, donde se encontraba una parte importante del fondo bibliográfico, quedó completamente inundado, provocando daños significativos tanto en el material como en la infraestructura.
Se estima que se perdieron alrededor de 70.000 libros, mientras que una gran parte del material restante sufrió distintos niveles de deterioro. En total, aproximadamente el 60 % de la colección resultó afectada, incluyendo revistas científicas, publicaciones académicas y fondos documentales de especial relevancia.
Además del material bibliográfico, el agua dañó espacios de trabajo, equipamiento y colecciones especializadas, entre ellas el Centro de Documentación Bibliotecológica, vinculado al trabajo del propio Matijević. De este modo, no solo se vio afectado el acervo, sino también el funcionamiento general de la institución.
Recuperación y próximos pasos
Tras la inundación, se puso en marcha un complejo proceso de recuperación. Parte del material fue sometido a técnicas de preservación, como la congelación para evitar su deterioro, así como a tareas de restauración que requieren conocimientos especializados. En este proceso participan instituciones como la Biblioteca Nacional Mariano Moreno y centros especializados en la conservación del patrimonio documental.
Uno de los principales desafíos es de carácter estructural. El espacio donde se encontraba gran parte del fondo ya no resulta adecuado, lo que obliga a replantear el funcionamiento de la biblioteca. En este contexto, la universidad evalúa la construcción de un nuevo edificio que permita garantizar condiciones adecuadas de conservación y restablecer plenamente sus actividades. Según explicó el director de la biblioteca, Víctor Marcos Ferracutti, se trata de un proceso que exige repensar en profundidad la organización del espacio y las condiciones de resguardo del material.
Mientras tanto, la biblioteca continúa operando en condiciones limitadas, con restricciones de espacio y equipamiento que dificultan el trabajo cotidiano. Parte del material recuperado debe almacenarse temporalmente en áreas operativas, lo que ralentiza los procesos técnicos.
Un año después de la inundación, la recuperación sigue en marcha y el retorno a la plena capacidad de funcionamiento continúa siendo un desafío a largo plazo que requiere tiempo, recursos y apoyo especializado. Quienes deseen colaborar o establecer contacto pueden dirigirse a la biblioteca a través del correo electrónico: vmferra@uns.edu.ar