En el marco del Día Mundial de la Salud, el Partido Socialdemócrata croata volvió a poner el foco en la situación del sistema sanitario y organizó ruedas de prensa en varias ciudades del país para advertir sobre los principales problemas y presentar propuestas de cambio.
El vicepresidente del partido, Mišel Jakšić, aseguró que la sanidad croata atraviesa una crisis profunda. Entre los problemas más graves mencionó la salida de médicos de los hospitales, las listas de espera en niveles récord y los casos de corrupción dentro del sistema. Según afirmó, los pacientes siguen sin percibir mejoras concretas, pese a las inversiones realizadas y al uso de fondos europeos.
Jakšić sostuvo además que la atención primaria ya no funciona con normalidad en muchas zonas del país. Señaló que, fuera de Zagreb, cada vez faltan más médicos de familia, y advirtió que hospitales como los de Bjelovar, Koprivnica, Čakovec y Varaždin están bajo fuerte presión por la falta de personal, con algunos servicios incluso al borde del cierre.
Desde Varaždin, el diputado socialdemócrata Miroslav Marković insistió en que, tras años de gobierno del HDZ, Croacia enfrenta un acceso desigual a la atención médica y una dependencia creciente del sector privado. También recordó que el país ocupa el segundo lugar en mortalidad por cáncer en la Unión Europea, con 130 muertes por cada 100 mil habitantes, frente a una media europea de 90.
En Vukovar, representantes del partido alertaron sobre problemas concretos que afectan a la población local, como la falta de médicos de familia, la escasez de especialistas y las dificultades para acceder a algunos servicios básicos. Según denunciaron, muchos médicos se jubilan y no hay reemplazos, una situación que ya no afecta solo a zonas aisladas, sino a buena parte de Eslavonia.
Como respuesta, el Partido Socialdemócrata propone una reorganización del sistema hospitalario, una reducción efectiva de las listas de espera y un modelo en el que, si un paciente no logra acceder a una consulta en un plazo razonable dentro de la sanidad pública, pueda ser atendido en una clínica privada con cobertura del Estado.