En la madrugada del 14 de septiembre de 1993, Uzdol se convirtió en escenario de un terrible crimen. En un ataque perpetrado por miembros del Ejército de Bosnia y Herzegovina (Armija BiH), fueron asesinados 29 civiles croatas y 12 miembros del Consejo de Defensa Croata (HVO). Entre las víctimas civiles había también tres menores de edad. Tras el ataque quedaron muertos, casas incendiadas y familias destrozadas, y Uzdol quedó para siempre sumido en el luto aquella mañana.
Una escena terrible tras el ataque
El crimen se perpetró en las primeras horas de la mañana. Tras el ataque, en el pueblo quedaron los cuerpos de las personas asesinadas, mientras que varias decenas de casas fueron incendiadas y la iglesia parroquial fue profanada.
Al día siguiente, las unidades del HVO entraron en Uzdol y se encontraron con una escena terrible y con la magnitud de la tragedia que había golpeado a este pueblo croata.
Una gran cruz guarda los nombres de las 41 víctimas
Como símbolo de recuerdo permanente de las personas asesinadas, en Uzdol se erigió una gran cruz de madera en la que se incorporaron 41 pequeñas cruces.
En cada una de ellas están inscritos el nombre y apellido, así como la fecha de nacimiento y de fallecimiento, de cada una de las víctimas de Uzdol.
De este modo, los nombres de quienes perdieron la vida han quedado permanentemente inscritos como testimonio de uno de los días más difíciles de la historia de Uzdol.
Una cuestión de justicia que no cesa
Los años pasan, pero el dolor de las familias de las víctimas y el recuerdo de quienes perdieron la vida no desaparecen. Junto a ellos permanece también la cuestión de la responsabilidad por el crimen cometido el 14 de septiembre de 1993.
¿Cómo es posible que, tantos años después del crimen, las familias de las víctimas sigan esperando una justicia plena y que se determinen las responsabilidades por lo ocurrido en Uzdol?
Es una pregunta que Uzdol sigue planteando hoy en día, por las 41 vidas perdidas y por una memoria que no debe quedar relegada al olvido.