Aunque se esperaba que el Parlamento croata decidiera hoy sobre el Presidente del Tribunal Supremo y los nuevos jueces constitucionales, no habrá votación. El motivo es la falta de acuerdo entre el partido gobernante y la oposición, si bien entretanto han surgido nombres concretos de candidatos que apuntan a un posible avance en las negociaciones.
El Presidente de la Comisión Parlamentaria de Constitución, Reglamento y Sistema Político, Ivan Malenica, confirmó que se ha alcanzado un acuerdo prácticamente total sobre dos puestos, mientras que las negociaciones sobre el tercero continúan. Hay cuatro nombres en juego, y el principal dilema reside en el juez Goran Selanec, a quien parte del panorama político asocia con el activismo político.
Tras conversar con el vicepresidente del Comité y secretario político del SDP, Saša Đujić, Malenica reveló que las negociaciones se han reducido a cuatro candidatos: Željko Pajalić, juez del Tribunal Supremo de la República de Croacia; Mladen Sučević, abogado; Goran Selanec, juez del Tribunal Constitucional; y Željko Matijašec.
“Queremos elegir jueces cuya prioridad sea la protección de los derechos constitucionales y las libertades fundamentales, que tengan integridad profesional y una sólida reputación en la profesión” - afirmó Malenica.
Subrayó que el objetivo es acordar tres nombres antes de la sesión del Comité, que se someterán a votación en el Parlamento.
“Si la oposición rechaza las propuestas que hemos analizado, asumirá la responsabilidad política de no elegir a los jueces del Tribunal Constitucional” - concluyó.
Se espera que la sesión de la Comisión Constitucional se celebre a finales de semana, y la votación en el Parlamento está prevista para el 30 de abril. Malenica prevé que para entonces también se vote sobre los magistrados constitucionales y el presidente del Tribunal Supremo.
A pesar del estancamiento, el partido gobernante no cambia su estrategia; sigue queriendo resolver la elección de los magistrados constitucionales y el presidente del Tribunal Supremo de forma conjunta, y está convencido de que todo podría resolverse antes de la próxima votación parlamentaria del 30 de abril.