El matemático, académico y publicista croata Josip Pečarić falleció este jueves en Zagreb a los 79 años, según informó la Academia Croata de Ciencias y Artes (HAZU). Reconocido internacionalmente como uno de los principales especialistas en la teoría de las desigualdades matemáticas, publicó más de 1.200 trabajos científicos y dejó una importante huella en la ciencia y la vida pública croata.
De la bahía de Kotor a la élite científica mundial
Josip Pečarić nació el 2 de septiembre de 1947 en Kotor, actual Montenegro, donde cursó sus estudios primarios y secundarios. En 1972 se graduó en la Facultad de Ingeniería Eléctrica de Belgrado, donde posteriormente obtuvo una maestría en 1975 y un doctorado en Ciencias Matemáticas en 1982.
Tras finalizar sus estudios, trabajó en el Instituto Geomagnético de Grocka y ejerció la docencia en la Facultad de Ingeniería Civil de Belgrado.
En 1987 se trasladó a Zagreb, donde se convirtió en profesor de la Facultad de Tecnología Textil de la Universidad de Zagreb. También dirigió un seminario sobre desigualdades matemáticas y sus aplicaciones en la Facultad de Ciencias, además de encabezar un proyecto de investigación dedicado a esta especialidad.
Más de 1.200 publicaciones científicas
Pečarić alcanzó reconocimiento internacional por sus investigaciones en la teoría de las desigualdades matemáticas. Publicó más de 1.200 artículos científicos y figuró entre los diez matemáticos del mundo que superaban las 500 publicaciones registradas en la base de datos especializada MathSciNet.
También fue editor jefe de la revista científica internacional Mathematical Inequalities and Applications.
Desde 1992 fue miembro asociado de la Academia Croata de Ciencias y Artes y posteriormente ingresó como miembro de pleno derecho.
Un firme vínculo con sus raíces croatas
Además de su trayectoria científica, Pečarić participó activamente en la vida pública croata. Publicó más de 150 libros, folletos y cartas abiertas sobre la historia contemporánea de Croacia, cuestiones sociales y políticas, así como sobre la preservación de la identidad y el patrimonio cultural croata de la bahía de Kotor, su región natal.
En reconocimiento a su contribución científica, recibió el Premio Estatal de Ciencias en 1996. Tres años después, el primer presidente croata, Franjo Tuđman, lo condecoró con la Orden de la Estrella Croata con la efigie de Ruđer Bošković.
Con su fallecimiento, la comunidad científica croata pierde a un destacado investigador de reconocimiento internacional, mientras que la sociedad croata despide a un prolífico autor y publicista comprometido con la preservación de su patrimonio histórico y cultural.