La Voz de Croacia

17:06 / 20.10.2026.

Autor: Adriana Grbeša

Perseguido por los comunistas, España lo homenajeó: el croata que defendió la verdad

Luka Brajnović: El croata que defendió la verdad

Perseguido por sus convicciones, lejos de su patria construyó una extraordinaria carrera científica y periodística. Luka Brajnović, periodista, escritor y pensador católico croata, se convirtió en España en una de las figuras destacadas de la ética periodística. Su mensaje —si la información no es verdadera, no es información— quedó como un testimonio perdurable de la lucha por la verdad. Cuando falleció en Pamplona el 8 de febrero de 2001, la sociedad española se despidió de él como de una gran figura cultural y espiritual.

La vida de Luka Brajnović estuvo marcada por la fe, la persecución, el exilio y un trabajo incansable para preservar la identidad croata. Croata nacido en la región de la bahía de Kotor, dejó una profunda huella en el ámbito académico español sin olvidar jamás sus raíces.


Perseguido por fascistas y comunistas por defender la verdad


Durante los años de la guerra, Brajnović dirigió las revistas católicas Luč y Hrvatska straža. Debido a sus convicciones cristianas y a sus opiniones expresadas públicamente, se encontró con frecuencia en el punto de mira de los regímenes de la época.


En diciembre de 1942, jóvenes ustachas irrumpieron en la redacción de la revista católica estudiantil Luč e interrumpieron su publicación.


En el último número quedaron registradas las palabras de Brajnović: «¿Responderemos nosotros a nuestra vocación de cristianos o volveremos quizá a oscurecer el cristianismo ante los ojos del mundo?».


Era el mensaje de un hombre que, incluso en los momentos más difíciles, insistía en la responsabilidad moral y en la fidelidad a sus propios principios.


El exilio lo llevó a España, pero nunca olvidó Croacia


Después de la guerra y de pasar un tiempo en campos de refugiados bajo control aliado, Brajnović llegó a España en 1947.


Perseguido por los comunistas, se vio obligado a vivir lejos de su patria. Sin embargo, fue precisamente durante el exilio cuando comenzó uno de los períodos más fructíferos de su trayectoria científica y literaria.


Durante más de tres décadas formó a generaciones de estudiantes en la Universidad de Navarra, donde dejó una huella importante en los campos de las ciencias de la información y la ética periodística.


Sus manuales se convirtieron en obras clásicas de la teoría de la información, mientras que su pensamiento —si la información no es verdadera, no es información— resumía su concepción de la responsabilidad de los periodistas ante la sociedad.


Preservó el patrimonio croata lejos de su patria


Además de su labor científica, Brajnović fue poeta, novelista y pensador católico croata.


Junto con el dominico Hijacint Eterović, fundó la revista Osoba i duh y la editorial Osvit, contribuyendo así a preservar el patrimonio cultural y espiritual croata en el exilio.


La responsabilidad hacia las generaciones futuras fue una de sus principales preocupaciones.


«¿Se avergonzarán las generaciones futuras, nuestros hijos y nuestros nietos, del recuerdo de nuestros antepasados?», escribió durante los años de la guerra.


Su hija Elica: «Su pasión era la verdad»


Detrás de su exitosa carrera académica también se escondía una dura historia personal, marcada por la separación de su familia.


Su hija Elica y su esposa no pudieron reunirse con él en el extranjero hasta 1956, después de años de separación e incertidumbre.


Al hablar de su padre, Elica destacó especialmente su inquebrantable compromiso con la verdad.


«Su pasión por la verdad se basaba en la verdad auténtica, escrita con mayúsculas: si esta no existe, entonces solo existe la mentira», afirmó.


Un croata cuyo legado sobrevivió al exilio


Luka Brajnović falleció el 8 de febrero de 2001 en Pamplona, España. La sociedad española se despidió de él como de una gran figura cultural y espiritual.


Aunque pasó la mayor parte de su vida profesional fuera de Croacia, su obra permaneció estrechamente vinculada a la identidad croata, los valores cristianos y la responsabilidad con respecto a la verdad.


Su historia es el testimonio de un hombre que perdió su patria como lugar de residencia, pero que nunca renunció a los valores que había llevado consigo desde ella.

Vijesti HRT-a pratite na svojim pametnim telefonima i tabletima putem aplikacija za iOS i Android. Pratite nas i na društvenim mrežama Facebook, Twitter, Instagram, TikTok i YouTube!