La Voz de Croacia

00:02 / 06.12.2017.

Autor: Veronica Vlaho

San Nicolás, amigo de los niños

Ramas doradas (Foto: Sanjin Strukić/PIXSELL)

Ramas doradas (Foto: Sanjin Strukić/PIXSELL)

Foto: - / Pixsell

Este santo es especialmente querido por los croatas, y es muy esperado por los niños que, en vísperas del 6 de diciembre, aguardan con ansias algún regalo que San Nicolás deja en su camino por los hogares.

La festividad de San Nicolás es una de las más esperadas por los niños en Croacia. En la víspera del 6 de diciembre, las botas o zapatos lustrados se colocan bajo la ventana y, durante la noche, el santo pasa y deja un pequeño regalo para cada uno: un juguete, mandarinas, manzanas, nueces… o tal vez una rama dorada, con una cinta de color, para aquellos que no se portaron tan bien.

Esta fiesta está más relacionada con los niños, ya que San Nicolás es su patrono. Sin embargo, ese día, en las calles de las ciudades croatas, los vendedores ofrecen ramas pintadas en dorado, que se regalan entre jóvenes como un simpático detalle de picardía.

El día 6, San Nicolás también visita jardines de infantes, escuelas e iglesias, alegrando así a los más pequeños, quienes siempre tienen preparada alguna canción o poesía para ofrecerle a tan esperado invitado.  

San Nicolás, nació en Patara, Asia Menor, en el siglo III. Sus padres fallecieron siendo él muy joven pero, a pesar de la fortuna heredada, siempre tuvo buen corazón hacia los necesitados.

Foto: Duško Jramaz/PIXSELL

Foto: Duško Jramaz/PIXSELL

Foto: - / Pixsell

Cuenta la historia que, en el vecindario del santo, vivía un hombre venido a menos, que había perdido toda su fortuna y sus propiedades al perder su trabajo. Sus tres hijas no podían casarse ya que no tenían dote y su padre decidió negociar con su belleza y su juventud. Para salvar el honor y la honradez de las tres jóvenes, San Nicolás llenó una pequeña bolsa con monedas de oro y la tiró al interior de la casa a través de la ventana. Así lo hizo con cada una de las hijas de aquel hombre, hasta que fue descubierto. A pesar de que San Nicolás le pidió guardar el secreto, este lo diseminó por todas partes, transformándolo públicamente en amigo de los pobres.

Pero también lo era de los niños. Al acercarse el día de su santo, los más humildes dejaban sus botas bien lustradas cerca de la ventana y san Nicolás las llenaba durante la noche con juguetes de madera hechos por él mismo. Con el tiempo, esta tarea fue asumida por las madres, quienes llenaban entonces las botas con manzanas, naranjas, nueces y bombones.

San Nicolás también es patrono de los marineros. A él se le adjudica el milagro de calmar los mares, invocado por un marinero en medio de una tempestad.

San Nicolás en Šibenik (Foto: Duško Jramaz/PIXSELL)

San Nicolás en Šibenik (Foto: Duško Jramaz/PIXSELL)

Foto: - / Pixsell

Su historia y su tradición se transmitió a toda Europa y a Norteamérica, recibiendo distintos nombres, como Sinterklaas en Holanda, Mikula en Polonia, Saint Nicholas en Inglaterra.

San Nicolás falleció el 6 de diciembre del año 327  en Mira. Su cuerpo fue trasladado en 1087 a la ciudad italiana de Bari, donde se encuentra el gran santuario que lleva su nombre.  

Vijesti HRT-a pratite na svojim pametnim telefonima i tabletima putem aplikacija za iOS i Android. Pratite nas i na društvenim mrežama Facebook, Twitter, Instagram i YouTube!