Ilustración (Foto: Davor Puklavec/PIXSELL) Ilustración (Foto: Davor Puklavec/PIXSELL)

Según la proyección de diciembre del Banco Nacional Croata, la caída del PIB en 2020 podría ser del 8,9 por ciento, según el análisis del Banco Nacional de Croacia.

Una respuesta eficaz a la pandemia es una condición previa para una rápida recuperación económica del sector privado, pero afecta negativamente a la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, que deberá ser el objetivo tan pronto como se fortalezca la recuperación, señala el Banco Nacional.

La exposición total a riesgos sistémicos durante el cuarto trimestre de 2020 se mantuvo alta. En comparación con la estimación del tercer trimestre, hubo un aumento de los riesgos de corto plazo en el sector real, se afirma en la última publicación denominada Diagnostico Macroprudencial del Banco Nacional de Croacia.

Las proyecciones de las tendencias económicas en 2021 son extremadamente sensibles al desarrollo de la situación epidemiológica (si habrá una nueva ola o una nueva cepa de coronavirus, qué tan efectiva es la vacuna, cuánto durarán las medidas epidemiológicas, etc.).

Croacia es uno de los países con las medidas epidemiológicas más leves de Europa, pero también un país con un número significativamente mayor de nuevas infecciones y muertes per cápita.

Para mitigar los efectos del impacto de la pandemia durante 2020, se implementaron una serie de medidas gubernamentales para aliviar la situación financiera de las empresas, lo que a corto plazo empeoró gravemente el estado de las finanzas públicas. A finales de 2020, las exenciones de impuestos y contribuciones y el apoyo a los empleados ascendían en conjunto al 3,7 por ciento del PIB.

Según las proyecciones del gobierno, que se basan en la expectativa de normalización de la situación epidemiológica, tales tendencias deberían detenerse a partir de 2021. Independientemente de si estas proyecciones se realizarán o no, la deuda pública era excesiva incluso antes de la pandemia y, por lo tanto, representa un riesgo estructural pronunciado en el mediano plazo, advierten los analistas del Banco Nacional Croata.