Barra brava de Dinamo (Foto: Marko Lukunic/PIXSELL) Barra brava de Dinamo (Foto: Marko Lukunic/PIXSELL)

La penalización de la UEFA se debió al comportamiento racista de una parte del público, el uso de pirotecnia, el lanzamiento de artículos de campo de juego y al bloqueo en las gradas en el primer partido de octavos de final de la Liga Europea contra el Benfica, jugado el 7 de marzo en Zagreb.

Además, Dinamo pagará 20.000 € por racismo y otros 47.000 por las otras tres faltas, siendo un total de 67.000 euros en multas.

Esta penalización en la práctica significa que en la próxima temporada el Dinamo jugará el primer partido de local de la segunda ronda de clasificación de la Liga de Campeones con las tribunas vacías.

El motivo concreto de la sanción por racismo se debe a que supuestamente se ha destacado la cruz celta, razón por la cual Rijeka fue sancionada en 2013. La cruz celta, que es un símbolo del cristianismo, fue traída a una mala voz por los neonazis, y mucho depende del contexto en el que se destaca.