Beata María de Jesús Crucificado Petković (Foto: screenshot) Beata María de Jesús Crucificado Petković (Foto: screenshot)

La Beata María de Jesús Crucificado Petković nació el 10 de diciembre de 1892 en la localidad de Blato, en la isla croata de Korčula. En el hogar familiar aprendió el valor fundamental del amor a Dios y de la caridad.
En su localidad natal llegó a ser presidenta de la Asociación de Hijas de María. Desde muy joven sintió el llamado a la vocación y concibió la idea de iniciar un instituto religioso femenino.

El 4 de octubre de 1920 fundó la Congregación Hijas de la Misericordia de la Tercera Orden Regular de San Francisco para la educación e instrucción de la juventud femenina, impulsada por su enorme deseo de ayudar a los más necesitados, a aquellos que padecen de algún sufrimiento, a las personas enfermas, a los pobres, a los marginados y despreciados, a los niños, como también a la juventud, con el fin de educarlos en la fe y prepararlos para la vida.


Libro "Testimonio de amor" (Foto: David Rey)

Sor María Petković fue una mujer de gran fe y firme voluntad. Su gran espíritu misionero la llevó a América del Sur. Atendiendo la solicitud de un misionero franciscano croata, en 1936 envió a Argentina el primer grupo de hermanas para el apostolado de asistir en un sanatorio de Buenos Aires.
Como superiora general de la Congregación viajó a Argentina el año 1940 para realizar una visita canónica. Debido al conflicto bélico de la Segunda Guerra Mundial, permaneció en América del Sur hasta el año 1952. Durante su estadía en Latinoamérica organizó obras de misericordia y fundó nuevas comunidades de las Hijas de la Misericordia en Argentina, Paraguay y Chile, realizando promociones en el campo de la educación, la salud y la asistencia. La congregación se fundó en Perú el año 1953, luego de su regresó a Europa. Radicó en Roma hasta su muerte el 9 de julio de 1966.

María Petković en Blato (Foto: screenshot)

Fue beatificada en Dubrovnik por el Papa Juan Pablo II el 6 de junio de 2003, quien en tal ocasión manifestó: “La figura de la beata María de Jesús Crucificado me lleva a pensar en todas las mujeres de Croacia, tanto en las que están casadas y son madres felices, como en las que están marcadas para siempre por el dolor de la pérdida de un familiar en la cruel guerra de la década de 1990, o por otras amargas desilusiones sufridas”.

Varios oficiales de la Marina de Guerra del Perú atribuyeron a la intercesión de la primera beata de la historia de Croacia, la salvación de sus vidas en el accidente más grave de la flotilla de submarinos de Perú. En el acto de beatificación en Dubrovnik estuvo presente el teniente Róger Cotrina Alvarado, quien cuando el submarino “Pacocha” comenzaba a hundirse se encomendó a la intercesión de sor María de Jesús Crucificado Petković. Explicó que cuando era pequeño, conocía la historia de María Petković porque su madre tenía un libro sobre ella y le leía algunas páginas antes de acostarse.

En 1988 los restos mortales de sor María Petković fueron sepultados en su pueblo natal Blato, en la isla de Korčula, en la cripta de la capilla de la comunidad Cristo Rey. Actualmente es un santuario dedicado a la madre fundadora de la Congregación Hijas de la Misericordia, la Beata María de Jesús Crucificado Petković.