Exposición "Arquitecturas hechas de arquitectura" (Foto: catálogo) Exposición "Arquitecturas hechas de arquitectura" (Foto: catálogo)

Camila Mancilla Vera es arquitecta de la Universidad Austral de Chile, titulada en la Universidad Técnica de Munich, Alemania, con magisterio en patrimonio cultural de la Universidad Católica de Chile. En su exposición "Arquitecturas hechas de arquitectura" destaca que la arquitectura es en realidad un collage, que deviene de miles de influencias culturales materializadas en lo que en la actualidad se conoce como arquitectura local.


Exposición "Arquitecturas hechas de arquitectura" (Foto: catálogo)

Camila decidió embarcarse en la misión de crear una serie titulada "Arquitecturas hechas de arquitectura: los Balcanes", rescatando características propias de la zona, tomando trozos de distintas construcciones que le parecieron distintivas en cada uno de los parajes que conoció durante su viaje, para crear nuevas construcciones imaginarias a partir de ellos. Indagando su identidad, Camila pudo conocer la historia del asentamiento de Punta Arenas e igualmente de sus bisabuelos, quienes provenían del archipiélago chileno de Chiloé y de la isla croata de Brač, tierras tan alejadas entre sí, con identidades culturales tan distintas, pero que fueron parte de la creación de una nueva identidad en la Patagonia chilena.

Camila Mancilla (Foto: catálogo)

Camila se quedó fascinada con estas historias, intentando encontrar en ellas las características propias de cada una de esas culturas. Y llegó a la conclusión que si quería encontrar su propia arquitectura, debía conocer sus dos mundos fusionados: el chilote que ya lo había vivido y el croata, aún por encontrar e interiorizarme en él, conocer sus arquitecturas, su gente y adentrarse en aquellos elementos propios que puede reconocer en sí misma.
En la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, Chile acogió a una numerosa migración croata, que provenía particularmente de la isla de Brač y de la costa de Dalmacia. Atraídos por el auge de la industria del salitre, muchos croatas se establecieron en Antofagasta, mientras que buscando fortuna en la minería del oro, cientos de ellos se asentaron en Punta Arenas. En esa ciudad prosperaron y conformaron una comunidad con marcada identidad cultural. Del mismo modo causaron cambios y transformaciones económicas de gran magnitud y significado, realizando significativos aportes al desarrollo cultural y artístico de Chile.

Exposición "Arquitecturas hechas de arquitectura" (Foto: catálogo)

Por otra parte, muchos habitantes del Archipiélago de Chiloé migraron hacia el Territorio de Magallanes. En el siglo XX, los chilotes y los croatas se transformaron en grupos culturales de presencia preponderante en la sociedad del sur de Chile. Con el paso del tiempo ambas comunidades comenzaron a relacionarse, los enlaces y matrimonios se sucedían. Croatas y chilotes poblaron la Patagonia y con el correr de los años dieron hijos que se destacan en distintos ámbitos de la sociedad chilena.
Tal mezcla cultural trascendió más allá de la arquitectura, donde esas lindas croatas de cabellera rubia, grandes ojos verdes y azules, con trajes europeos y cabezas tapadas con mantas bordadas, encantaron a los chilotes, seres de estatura mediana, morenos y ojos achinados. Fue así como cientos de croatas se casaron con chilotes, formaron familias y dieron paso a un nuevo grupo cultural.

Exposición "Arquitecturas hechas de arquitectura" (Foto: catálogo)

La arquitecta y artista chilena Camila Mancilla Vera no sólo es descendiente de chilotes, sino también es descendiente de croatas. En Croacia buscaba sus otras raíces. Sus genes croatas provienen de sus bisabuelos por el lado paterno, quienes en 1939 emigraron de Pučišca, en la isla de Brač. Su abuela Amanda Martinić Leiva, hija de Stjepan Martinić Prijević, llegó a Punta Arenas el año 1936. También es descendiente de Elena Marinović Vlajović, de Milna, quien el año 1941 llegó a Chile.
En el contexto socio-cultural su vida, su identidad, sus valores culturales, su visión de mundo, son de una profunda hibridez, trazas y fragmentos, restos e invenciones. Camila Mancilla es hija de la lejanía y de la inmensidad. Su vida representa el mágico juego del encuentro de la diversidad humana, del amor y el deseo de hombres y mujeres en las desolaciones del fin del mundo.


Camila Mancilla (Foto: David Rey / La Voz de Croacia)

Camila estudió el idioma croata en un curso del Croaticum en Zagreb y trabajó en una galería de arquitectura. Expresa que se lleva muy gratas impresiones de
Croacia.

“Creo que Croacia es un museo de alguna forma. De hecho, siento que dentro de los museos no se puede apreciar tan bien cómo es Croacia, como en las mismas ciudades, en los pueblos, en los restaurantes o en las casas de las personas, conversando con la gente local. Pero creo que Zagreb es una ciudad con un potencial gigante, es sumamente segura, arquitectónicamente muy rica, la gente es preciosa, tiene de todo, facilidades en todo sentido. Recomiendo mucho vivir en esta ciudad. Si no nos va bien en Chile, yo creo que volvemos felices. Lo único complicado quizás es el idioma, pero también se aprende con el tiempo, todo el mundo lo puede aprender si tiene ganas".

Camila Mancilla

Camila Mancilla

05:09

"Me voy con la mejor impresión y con mucha pena. Tengo mucha pena de irme” – destaca la arquitecta y artista chilena Camila Mancilla Vera.