Dra. Darinka Grbić (Foto: archivo personal) Dra. Darinka Grbić (Foto: archivo personal)

La doctora Darinka Grbić nació en Croacia, en la ciudad de Dubrovnik. Estudió en la Universidad de Zagreb en la Facultad de Educación y Rehabilitación, donde se graduó en fonoaudiología, necesidades educativas especiales y rehabilitación. Posteriormente a terminó maestría en psicología grupal organizacional y doctorado en fonoaudiología. En la actualidad está haciendo otro doctorado en mediaciones pedagógicas.

“A Costa Rica llegué hace 18 años. Ahí fue donde comenzó la aventura de aprendizaje del idioma español, una de las herramientas importantes en un país lejano. Unos meses después me encontré trabajando como académica en la Universidad de Costa Rica, Universidad de Santa Paula y después trabajando como una de las primeras fonoaudiólogas del país en el hospital México en San José. En la actualidad trabajo como académica en la Universidad Nacional de Costa Rica, en diferentes proyectos de apoyo universitario con la población de diferentes carreras que se imparten en esa Universidad. También trabajo como fonoaudióloga en el Hospital San Rafael Arcángel, en diferentes departamentos de otorrinolaringología, neurología, cuidados paliativos, área de rehabilitación, en diferentes patologías en general, específicamente en pediatría donde tenemos una población bastante amplia. También en una clínica interdisciplinaria, cual es el enfoque, tanto estimulación temprana con los niños más pequeños en proceso de desarrollo, como personas adultas en el área de prevención y rehabilitación” - expresa la doctora Darinka Grbić.

Dra. Darinka Grbić (Foto: archivo personal)

Considera que trabajar en la universidad tiene grandes ventajas.

“Porque muchas veces, especialmente en esta era digital, sin importar dónde se encuentra geográficamente una universidad, puede más fácil conectarse con otras universidades alrededor del mundo. Entonces, nosotros de la Universidad Nacional de Costa Rica tratamos de conectarnos también con las universidades de Croacia y hay una respuesta positiva. Hace unos meses atrás comenzaron los primeros contactos oficiales y ya estamos viendo la logística y la posibilidad de algunos intercambios o algún tipo de becas estudiantiles o algún otro tipo de proyecto que se podría aprovechar, tanto de parte de las universidades de Croacia, como de las universidades de Costa Rica. Entonces vamos a ver en que termina en realidad eso, pero sí es una bonita noticia y algo bastante positivo, que vamos a ver cómo se va a desarrollar. Más adelante seguro les contaremos buenas noticias, esperamos” - dice la señora Darinka.

Dra. Darinka Grbić (Foto screenshot)

Cuando se habla de la inmigración croata en Costa Rica, se nota que en realidad se trata de una comunidad muy pequeña.

“Sin embargo es una colectividad bastante significante para nosotros. Los datos históricos demuestran que los primeros croatas que llegaron a las costas de Costa Rica, eran croatas que inmigraron entre 1873 y 1895, que se desplazaron por diferentes partes de Costa Rica, pero la gran mayoría se quedó en San José, la capital de Costa Rica. Entre las personas más importantes tenemos a uno de los presidentes de la República, Francisco Orlić, hijo de croatas. O por ejemplo una familia croata construyó la iglesia de San Ramón. O por ejemplo una de las leyendas del fútbol costarricense fue José Rafael Fello Meza Ivanković y otros más” - enfatiza la señora Grbić.

Darinka con su familia (Foto: archivo personal)

Manifiesta que se debe aprovechar estos momentos llenos de entusiasmo para que los croatas y sus descendientes que viven en Costa Rica puedan reunirse y está dispuesta a ayudar para organizar un Club Croata e incluso para que en la capital San José se inaugure un consulado honorario de la República de Croacia.

“Hace algunos años lograron reunir a los croatas que nacieron en Costa Rica, cuyos bisabuelos o abuelos nacieron en Croacia y que por diferentes razones y situaciones llegaron a esa tierra. Hace unos años se organizó una reunión de los inmigrantes croatas. Fue una reunión bastante interesante, todos llegaron muy ilusionados, muy emocionados, incluso todos tenían camisetas de Croacia con cuadritos, gorras, bufandas, portaban diferentes objetos y emblemas nacionales, banderas. Compartimos varios tipos de comida típica croata que se hacen en diferentes partes de Croacia. Incluso muchos de ellos no habla una sola palabra en idioma croata, pero todos tenían gran interés de hablar croata, de aprender, de cantar, de escuchar música croata y la emoción fue extraordinaria".

Familia costarricense-croata (Foto: archivo personal)

"En realidad a nosotros en Costa Rica se nos complica un poco poder reunirnos, porque no hay un club, no hay una casa específica donde se puedan encontrar todos los croatas. Para esa reunión que hicimos hace algunos años, tuvimos que alquilar un lugar, pagarlo entre todos, asumimos cierta cantidad de costos para la organización. Fue una iniciativa propia de cada uno de nosotros que estábamos trabajando en el proyecto. Sin embargo, sería maravilloso tener un lugar así, donde siempre estarían las banderas de Costa Rica y de Croacia. Sería maravilloso dar diferentes cursos sobre la cocina croata, sobre el idioma u otras maneras diferentes cómo transmitir y cultivar lo que en realidad es nuestra patria, nuestra Croacia” - destaca la doctora Darinka.

Darinka Grbić

Darinka Grbić

08:06

Cada año en la provincia de Guanacaste se organiza un festival de cultura. La señora Darinka propuso que se invite al conjunto folklórico Linđo de Dubrovnik.

“Hace 5 años logramos traer un grupo folklórico de Croacia, el famoso linđo de Dubrovnik, que tuvo presentaciones en diferentes ciudades y pueblos, tanto en zonas urbanas como en zonas rurales alrededor de la Provincia de Guanacaste. Una de las presentaciones importantes fue en San José en el Teatro Nacional de Costa Rica. Esa fue también una oportunidad increíble para que todos los croatas se reunieran de nuevo. Se cursó la invitación a todos para venir y disfrutar de esta parte tan importante que somos nosotros, que conocemos y queremos tanto, todo lo que implica la cultura croata y la tradición en sí.
El concierto fue muy lindo, todos lo disfrutaron, llegaron con banderas a apoyar. Los aplausos fueron incansables, los devolvían al escenario muchísimas veces y la emoción no se puede describir con simples palabras. Pero fue una situación bastante bella y esperamos poder repetirla en algún momento” - concluye la doctora Darinka Grbić.