Canales de irrigación en el pueblo Ljuta. (Foto: HRT.hr) Canales de irrigación en el pueblo Ljuta. (Foto: HRT.hr)

Además de la campiña de Konavle, en la que en la actualidad también se cultivan los cultivos tradicionales, como uvas, olivas e higos; también llama la atención de los visitantes, el fuerte Sokolgrad, en las faldas de las montañas de Konavle; en el paso estratégico hacia Bosnia y Herzegovina; y el Palacio del Príncipe en Pridvorije; que reviven el antiguo principado del viejo Dubrovnik. Un relato especial dentro el marco de ese legado histórico cultural de Konavle, son los pequeños molinos del río Ljuta, que en la actualidad son una verdadera atracción turística.

Niko Kapetanić. (Foto: HRT. hr)
Niko Kapetanić. (Foto: HRT. hr)

Niko Kapetanić, de la Asociación de Amigos de las Antigüedades de Dubrovnik, destacó que de todas manera, el número de molinos se ha reducido bastante - “Nos encontramos en la orilla del río Ljuta en cuyo cause se encuentran una quincena de pequeñas casas de piedra que contienen una veintena de molinos de piedra. Algunas tienen dos molinos, algunas uno y otras tiene hasta dos molinos. Se trata de lo que a mí me gusta llamar, el complejo industrial de tiempos de la República de Dubrovnik y que; a pesar de que fueron encontrados muchos más; en el año 1.427 aquí ya habían cinco o seis molinos, cuyo número más tarde fue ampliado y prácticamente triplicado. La República de Dubrovnik tenía el monopolio, el monopolio estatal sobre los molinos y estos eran alquilados y todo estrictamente controlaba. Esto en primera instancia era extraño, sin embargo si usted sabe cuántos miles de marineros tenía la República, sabría que era necesaria bastante harina y hacer muchos biscochos y todos esos productos, alimentos secos para los buques. También era necesaria la comida para los caballos, prácticamente para miles de caballos, que entraron en las caravanas por todos los Balcanes. Entonces le es claro que los habitantes de Dubrovnik, los molinos y la energía del agua, tenían muy bien apreciados” – dijo Kapetanić.

Señaló también que podemos hablar de tres variedades de molinos – “Los más numerosos son los molinos de harina, es decir para el maíz, el trigo, y antes también la cebada y otras variedades de cereales. Además de esto también estaban los molinos “stupe” o molinos bataneros para batir la “raša” y el “sukno”; es decir tejidos para la producción de textiles. Había tres y hoy en día hay una que funciona. Los molinos más nuevos son molinos para moler olivas, es decir molinos para el aceite de oliva. Estos eran en total tres y todos se construyeron en la segunda mitad del siglo XIX. Molían más rápido activados con el agua que con la fuerza de los caballos o de la gente, que era lo que había donde no había agua, los cuales también eran tecnológicamente muy interesantes. Había también una cuarta variedad de molinos que se llamaban “pista”, donde se pelaban los granos de trigo para la harina del pan blanco” – continuó Kapetanić.

También confirmó que la mayor parte de los molinos han sido renovados por ellos – “A pesar que la renovación todavía no ha terminado; pero la Asociación de Amigos, durante 6 años esto ha renovado. También renovamos todos los canales o cursos del agua, lo cual es lo más importante. Hemos renovado las pequeñas casas derruidas de los molinos, y los propios molinos conservamos en el mismo estado en los que fueron encontrados. De todas maneras hoy hay un molino que produce aceite. Hay también un molino batanero para batanar “sukno” o lienzo y tienen también dos molinos que muelen harina, ya sea de maíz o de trigo. Es decir salvaguardamos tanto la tecnología como la terminología. Toda la zona del cauce del río Ljuta y las parcelas de los alrededores están bajo protección. La zona protegida creo que se llama “Los Palacios de Konavle” y cada parcela de las pequeñas casas de los molinos, se encuentran bajo protección preventiva como monumentos culturales” – destacó Kapetanić.

Uno de los actuales propietarios del molino de la familia Đivanović, afirma que la molienda es una tradición muy antigua en su familia - “Este es el molino de la familia Đivanović y tiene una antigüedad de entre 400 y 500 años y pertenece a la tradición de mi familia. Varias generaciones antes que la mía, todos eran molineros porque este río era el único suficientemente fuerte en los meses de verano, para mover estas piedras de amolar y el pueblo de toda esta región, incluida también esta parte de Bosnia y Herzegovina y Montenegro. Todos venían a Ljuta a hacer harina para sus familias. Y así fue hasta los años de la década de los 60 del siglo pasado. Hasta entonces se podían encontrar algunas veces, hasta un centenar de mulas y caballos, atados a lo largo de esta calle. Nosotros esto llamamos junto al molino – dijo el miembro de la familia Đivanović.

Detalle del sistema de irrigación de aguas en Konavle. (Foto: T.Rau)
Detalle del sistema de irrigación de aguas en Konavle. (Foto: T.Rau)

Él también confirmó que renovaron su molino, pero con otros motivos – “Sin embargo nosotros renovamos este molino hace unos veinte años con objetivos turísticos, en el que sostenemos presentaciones de moliendas de harina y también presentaciones de la batanada de “sukno” o lienzo, lo cual era también parte del negocio, inclusive mejor que el de hacer harina. Este era un proceso de batanado de la lana después del tejido, para que ese material se convierta en más compacto, más suave y duradero, es decir, en estos pantalones, en esta mercadería de invierno de Konavle. Era un proceso necesario que no podía faltar para esto; la batanada de “sukno” o lienzo. Hace un par de años yo empecé a sembrar ese maíz antiguo, que todavía se puede encontrar en Konavle, a diferencia del híbrido. Los jabalís con los que tengo problemas, a este no quieren ni verlo cuando tiene cerca al antiguo, porque tiene mejor olor, es más sabroso, es mejor para la polenta, para el pan y para todo es mejor. Incomparablemente es mejor y más saludable, que el que normalmente nosotros comemos. Yo soy marinero de profesión y batallé bastante por todas partes, pero regresé aquí, a la casa y me emplee a mí mismo y a un par de trabajadores de temporada. Esto se ha demostrado como un excelente producto turístico. Aquí es mucho más fácil relacionar económicamente, aquí es mucho más fácil aprovechar esto que en la zona continental” – concluyó el miembro de la familia Đivanović.

Niko Kapetanić, de la Asociación de Amigos de las Antigüedades de Dubrovnik, destacó concluyendo que el nombre de la localidad de Konavle, proviene del nombre del antiguo sistema de canales o antiguo acueducto, que fue construido para la irrigación de la zona agrícola donde se producían productos agrícolas - “Konavle en sentido más concreto, es el actual cinturón alto desde Vodovađa hasta Uskoplje, precisamente por donde va el canal o Kono, como todavía nosotros ahora decimos, y luego están las poblaciones alrededor de los canales de Konavle. Los romanos poblaron Konavle en el siglo I de nuestra era con los “lateranos” (fieles de la Archibasílica de San Juan de Letrán) y aquí se producían productos agrícolas, desde aceite de oliva y vino en adelante. En el marco de esto fue necesario traer también el agua hasta la antigua colonia Epidauro y esta fue también traída desde Vodovađa , el lugar que también se llama así, como lugar de donde se saca el agua. Y aquí en esto no hay absolutamente ningún dilema de que precisamente por ese sistema de canales o antiguo acueducto, nació también el nombre de la actual localidad de Konavle” – concluyó Kapetanić.

Fuente:HRT.