Grgurevo (Foto: Voz de Croacia) Grgurevo (Foto: Voz de Croacia)

En la región de Požega, Grgurevo se ha celebrado durante más de 300 años. Los enólogos locales el 12 de marzo disparan en sus viñedos sus mužari o pequeños cañones en recuerdo a la expulsión de los otomanos. Esta costumbre ha sido cultivada por Vladimir Bauer durante más de 30 años.

"Grgurevo es una tradición que nosotros, de Požega, conmemoramos para recordar de alguna manera un antiguo acontecimiento, es decir, en 1688 hubo una gran lucha del regimiento croata contra los otomanos, que decían lo siguiente... eran malos, por lo que la gente ya no podía soportar su tortura y de alguna forma se rebelaron bajo el liderazgo del fraile Luka Ibrišimović, quien fue el organizador. De esa manera celebramos una victoria, es decir, los otomanos no regresaron nunca más a Eslavonia después de ese año. Por lo tanto, su gobierno duró 150 años en nuestra región y fue interrumpido. Para conmemorar esto, en nuestros viñedos, en nuestras tierras altas sobre la ciudad de Požega, disparamos con nuestros mužari, o pequeños cañones, y celebramos con el estruendo lo que ocurrió ese año".

La tradición vitivinícola del Grgurevo ha sido protegida como patrimonio cultural inmaterial de la República de Croacia, y desde el año 2000 se celebra también como el Día de la Ciudad de Požega. En la víspera del Día Internacional del Patrimonio Cultural Inmaterial en el Museo de la Ciudad de Požega, la curadora principal Maja Žebčević Matić dio una conferencia sobre esta costumbre, "Todas las caras del Grgurevo"

  "Queremos llevar esta costumbre a nuestra querida gente de Požega y a todos los demás. Teniendo en cuenta que de año en año, a pesar de que por ser el día de la ciudad, se realizan numerosos cambios, siempre es bueno recordar sus raíces, su esencia y finalmente uno de sus elementos básicos que no debe perderse. Además que, por supuesto, lo pasamos bien en esos viñedos cantando, tomando vino, disfrutando de una buena comida. Los disparos son el elemento básico de la costumbre, esa sensación de orgullo que necesitamos recordar, y por supuesto también para que los numerosos turistas vean y  disfruten de la expulsión de los turcos. Por supuesto, a los ficticios, de hace 300 años, para que no haya confusión. De esta manera apreciamos la libertad, el gozo y el sentimiento de orgullo y, por lo tanto, compartimos todos esos sentimientos con nuestros amigos, es decir, con todos los que nos rodean "

Si bien Grgurevo se ha convertido en una parte indispensable de la oferta turística de la región de Požega, a veces no fue vista favorablemente. Pero un habitante de Požega desafió tanto el tiempo como las circunstancias políticas y durante 60 años persistió en el recuerdo de la expulsión de los otomanos disparando con su mužar por las calles de la ciudad.

"El respetable Sr. de Požega, Miro Ivković, realmente mantuvo esa tradición. Vivía en una parte de la ciudad donde había casas, y ese día hacía mucho ruido con su cañón. Y tenía problemas por eso, en cierto modo. "

Es por eso que el Grgurevo se mudó de la calle a los viñedos alrededor de Pozega, continúa Bauer.

"Decidimos eso porque la tradición de la vitivinicultura en Požega es antigua, y es más conveniente hacerlo en las colinas, o en nuestros viñedos donde el ruido no molesta. Y puedo decir que durante el período anterior a la guerra, realmente logramos dominar ese tiroteo de alguna manera... pues como saben, la policía a veces llegaba, pero como  este es un pueblo pequeño, en el  que todos se conocen, siempre la pasamos bien con comida y buen vino y logramos desfrazar el evento. Esa fue exactamente la idea de sacarlo de la ciudad, para no molestar a la gente. Porque no es algo insignificante, son disparos que suenan muy fuerte. Ahora el cañón tiene puntos de apoyo, cosa que también se debe tener en cuenta, pues antes  era un pequeño tubo en el que se introducía  pólvora y se disparaba"

Grgurevo conecta a Požega también con el Príncipe de Primorje, Ivan Martinčić. A lo largo de la historia se ha celebrado también en Zagreb y Budapest. El čevap de viñedo se ha convertido en un símbolo de la diáspora de Požega, dice Zebčević Matić.

“El čevap del viñedo es una especialidad fantástica, conocida en todo el oeste de Eslavonia, incluidos Slatina y Pakrac, Cernik y Požega. Pero aquí, en Požega, de alguna manera permaneció en su forma original del siglo XVIII, después de los turcos. Con esta comida, que originalmente era otomana, la gente de Požega celebró la expulsión de los otomanos. Es interesante que con la comida y con las costumbres se da un papel opuesto al evento. Los mejores trozos de carne de cerdo, ternera, tocino y cebolla se asan a la parrilla envueltos con piel de cerdo. Todo eso se prepara en casa y se lleva a viñedos para el círculo de personas y amigos que celebran con usted el Grgurevo ".

Y donde hay vino y buena comida, familiares y amigos, hay canciones, destaca Vladimir Bauer, quien también lleva el orgulloso título de cardenal del vino

"Sí, está claro que debe haber canciones porque sin ellas el vino no tiene sentido o las canciones sin vino. Tenemos una hermosa canción que simboliza el vino y la región, y siempre la cantamos ".

Nota de Maja Raguž