Fuertes vientos en Vodice (Foto: Hrvoje Jelavic/PIXSELL) Fuertes vientos en Vodice (Foto: Hrvoje Jelavic/PIXSELL)

Los vientos huracanados afectaron toda la costa croata: muchos árboles se derrumbaron, cayeron fachadas, volaron techos, las líneas de barcos se suspendieron y el nivel del mar aumentó significativamente. Este miércoles llegan informes de daños por los vientos fuertes y las fuertes lluvias de toda Croacia. Incluso se registró una ola récord de 11 metros en Dubrovnik.

En Split, los bomberos bombean agua desde los sótanos inundados del Palacio de Diocleciano. Debido a la gran cantidad de lluvia que ha estado cayendo en los últimos días, la fuente del río Jadro, que suministra agua dulce al área más amplia de Split, se ha enturbiado, según informó la empresa de suministro de agua y alcantarillado de Split. El agua del grifo todavía es potable.

El área de Zadar no se vio gravemente afectada por el clima, aunque la ráfaga de viento más fuerte registrada fue de 76 kilómetros por hora, y en 24 horas cayeron 54 litros de lluvia por metro cuadrado.

En Istria, por las crecidas del mar en algunas ciudades se inundaron las costaneras e incluso algunas carreteras se inundaron y durante la noche y esta mañana hubo varios accidentes de tráfico en los que hubo heridos.

En Rijeka, aunque cayeron solo 22 litros por metro cuadrado, el mercado de Rijeka todavía está inundado, y el agua llega casi a los tobillos. La mayor cantidad de lluvia en las últimas 24 horas ha caído en la península de Istria y Mali Lošinj.

Según los datos de la Oficina de Meteorología Marítima en Rijeka, la estación de medición en el aeropuerto de Pula midió 77 litros, y en dos días 119 mientras que los datos de Mali Lošinj son aún más sorprendentes: la cantidad diaria es de 71 litros, pero en dos días el total cayeron 142 litros por metro cuadrado, siendo que este dato superó la precipitación media en noviembre en Lošinj. Las condiciones climáticas desfavorables se calmarán este miércoles y aún se espera el recuento de los daños materiales.