Salina de Nin, Croacia. (Foto: Zeljko Mrsic/PIXSELL) Salina de Nin, Croacia. (Foto: Zeljko Mrsic/PIXSELL)

Estos fueron siglos de un turbulento pasado, durante los cuales en varias oportunidades la ciudad fue destruida por los venecianos y los turcos y su gente siempre la reconstruía nuevamente y sobrevivía en ella. Es difícil elegir algo para destacar del exuberante tesoro arqueológico de Nin, herencia que Nin orgullosamente luce, pero un lugar que es imposible evitar visitar para los turistas en Nin, es el pequeño templo de la Santa Cruz, conocido también como “la más pequeña catedral en el mundo”, que data del siglo 9 y que por su forma recuerda a la cruz isósceles griega.

Sobre la pequeña catedral, en el marco de la reciente exposición llamada “El Patrimonio Natural y Cultural de Nin” en el Museo Arqueológico de Zagreb, Anastazija Magaš Mesić, del Ministerio de Cultura de la República de Croacia, dijo: “En el mismo centro de Nin se encuentra el conocido templo de la Santa Cruz, en la localidad arqueológica junto a los restos de las moradas romanas, de las casas romanas y calles romanas, debajo de las cuales se encuentran restos todavía más antiguos de casas y moradas prehistóricas. Debo decir que durante los años de la renovación de Nin, los pobladores pudieron aprender mucho sobre el lugar donde viven y sobre la manera de salvaguardar su patrimonio cultural y cómo renovarlo. Nin es una ciudad de la cultura, una ciudad de una atmósfera excepcional en la que impera la tranquilidad y en la cual se unen el masivo Velebit y el cielo. También el mar aquí es único y les recomiendo a todos los que todavía no lo han hecho, que vengan a Nin, inclusive fuera de la temporada de turismo, porque es más linda entonces” – destacó Magaš Mesić.

Salina de Nin, Croacia. (Foto: Dino Stanin/PIXSELL)
Salina de Nin, Croacia. (Foto: Dino Stanin/PIXSELL)

Hoy se habla mucho sobre Nin, hablamos sobre algo que es eterno y sobre algo que está por encima de todos los enfrentamientos humanos, sobre algo por lo cual Nin es mucho más conocida y apreciada. Sobre “nuestra sal de cada día”. Localizada en un lugar ofrecido por la mano de Dios, en el que la orilla de Ravni Kotari ya baja tanto, que parece que disimuladamente se metió en el mar y ni te das cuenta que termina la playa y comienza el mar; se encuentra la salina de Nin, de una antigüedad de más de 1.500 años.

También hoy en la actualidad al igual que en esa época, el mar, el sol y su producto común la sal, forman una sola unidad. Una unión a la que se debe añadir un miembro más, y éste es el masivo Velebit. En esa actividad sinérgica del mar, el sol y el viento “bura” del Velebit, se genera de manera original la sal de Nin, que los esmerados trabajadores de la salina de Nin, “cosechan” con las manos, como se lo hacía hace mil años.

De esto se podrá convencer mejor personalmente, si se convierte en uno de los 80.000 visitantes que cada año pasean el museo de la salina de Nin o de todas maneras si en el mes de agosto visita el Festival de la Sal, donde inclusive puede participar personalmente en la “cosecha”; como dicen los lugareños; del oro blanco de Nin, necesario para todo ser vivo.

Ivana Čvrljević, del Museo Arqueológico de Zagreb, comentando al respecto, dijo que Nin fue una ciudad muy rica - “Precisamente por la salina, Nin en el pasado fue una ciudad importante y rica. Porque la sal valía tanto como el oro, es decir una piedrita de sal valía igual que una pepita de oro. También hoy en día la palabra salary del inglés, tiene raíces en la palabra sal del latín. Es muy simple. Cuando empieza el proceso de cristalización, la primera sal que nosotros aquí sacamos es nuestra mejor sal y de mayor calidad. Seguramente la mayoría de ustedes ya la conocen, es la sal flor. Aquí en la salina de Nin, podemos observar cómo la sal flor se cristaliza en la superficie del agua de mar y se cosecha exclusivamente con cernidores milimétricos especiales. Cuando la sal flor se colecta, ésta en solo unos cuantos días se seca al sol y está lista para ser utilizada. Por supuesto para las personas que no saben y que planean usarla, la sal flor no deben usar en el proceso de la preparación de la comida, sino al final, como el toque final, porque realmente sería una pena cocinar la sal flor, puesto que en ese proceso pierde los minerales que contiene. Si la comida ya cocinada se condimenta con la sal flor, usted sentirá una notoria diferencia en el sabor de la comida. De igual manera, en la zona de la salina de Nin, crece una planta muy interesante. La slanuša o halófila, que se puede comer sin cocinar, como ensalada y si la encuentra a su paso, libremente la puede cosechar y probar. Es muy apreciada en el arte culinario, sobre todo en los países occidentales y en su fase inicial se parece a los espárragos, para luego más tarde tomar la forma de un arbusto” – concluyó Čvrljević.

Entre los regalos de la naturaleza que en la zona de Nin abundan, con seguridad está uno de los lodos o peloides medicinales más valiosos, que se encuentra en las cercanías de la conocida playa de arena, la Playa de la Reina. Su eficiencia medicinal fue comprobada por miles de personas, que bajo la organización y supervisión de las instituciones de salubridad de la ciudad de Zadar, ya más de 40 años utilizan este lodo para la cura de diferentes molestias que aquejan a la gente, como enfermedades reumáticas, deformaciones de la columna vertebral, problemas de motricidad y de coordinación motriz, de infertilidad femenina y de enfermedades de la piel.

Baño de lodo medicinal en Nin. (Foto: Dino Stanin/PIXSELL)
Baño de lodo medicinal en Nin. (Foto: Dino Stanin/PIXSELL)

Afirmó de otro lado el doctor, Neven Birkić, del Hospital General de Zadar - “El lodo de Nin se encuentra en el noroeste de la ciudad, cerca de la playa “Playa de la Reina” que visitaba Jelena, la esposa del Rey Tomislav. En la aparición del propio lodo, son claves varios factores. En primer lugar está la situación geográfica de Nin, definido por el masivo Velebit y el Mar Adriático, lo cual forma una especial textura del terreno. Además de esto, la influencia favorable de los vientos del norte y el oeste y el aislamiento; crean el conocido peloid medicinal de Nin. Es de color negro, tiene el olor del ácido sulfhídrico y se aplica directamente sobre la piel. Puede aplicarse frio o calentado, pero normalmente se aplica en la forma en el que se lo encuentra en la naturaleza, es decir en el mar. Hasta ahora, este tipo de cura han pasado alrededor de 20.000 pacientes y la terapia en Nin, comienza con ejercicios y la aplicación del peloid en la piel, después de lo cual, el grupo se va a nadar para lavar el lodo. Esta cura terapéutica, dura una veintena de días y los pacientes varias veces al día aplican el peloid a su cuerpo. Debo advertir que un gran número de pacientes, que vienen y vinieron a la cura, expresaron que debido a la eficiencia del lodo medicinal, muy rara vez van a la terapia física” – dijo Birkić.

Todo esto y mucho más, se puede encontrar en la ciudad de Nin que tiene algo menos de 3.000 habitantes. Y este mes de agosto pasado, más de 12.000 turistas visitaron Nin, con lo que Nin marcó el record turístico de este año, en la provincia de Zadar.