Escena de la batalla contra los otomanos (Foto: HRT) Escena de la batalla contra los otomanos (Foto: HRT)

La historia sobre la sabiduría de una anciana, unos defensores intrépidos, unos otomanos crueles y un gallo vive en la cultura popular de Podravina desde hace cinco siglos. La „Leyenda del gallo“ se integra hoy en la oferta turística de la ciudad de Đurđevac, que se basa en el castillo antiguo.

"Se trata de una leyenda única, relacionada con la fortaleza de Đurđevac, del estilo wasserburg, ubicado en la llanura y, en el pasado, rodeado de un suelo pantanoso. Se trata de una fortificación construida en fases, que probablemente se comenzó a construir en el siglo XIV. En tiempos de la conquista otomana tenía un significado geopolítico particular. Después de la caída de Virovitica, en 1552, esta fortaleza fue el punto más destacado y primer fuerte en la frontera otomana. La fortaleza de Đurđevac defendía en segundo plano a fortalezas mś fuertes como las de Koprivnica, Križevci, Ivanić y Varaždin. Los datos históricos demuestran que los otomanos intentaron conquistarla repetidamente, pero sin éxito", dice la directora del museo de la ciudad, Edita Janković Hapavel.

La tradición popular cuenta que los valientes defensores del fuerte vencieron al enemigo con su atrevimiento y su astucia. Los otomanos asediaron durante días esta fortaleza con el fin de forzar a los defensores y a pobladores que se habían resguardado dentro de las murallas a entregarse. Dentro de la fortaleza ya no había comida, había quedado solo un gallo – Picok, y a una anciana se le ocurrió de qué manera engañar a los otomanos disparándolo hacia el enemigo. Al principio, pareció una idea extraña, loca, y el capitán la descartó, sin embargo, al no tener otra salida, terminó aceptándola. Disparó al gallo sobre los otomanos. Y al hacerlo, Ulama beg, líder de los otomanos, pensó que era una locura esperar a que los defensores se rindieran si los estaban atacando con comida y, en este caso, con un gallo. Y así fue como los defensores de la fortaleza, por idea de una anciana, se burlaron de los otomanos y la construcción permaneció preservada, y Ulam beg, furioso, partió a emprender nuevas conquistas. Y esa es la leyenda que sigue viva hoy en día en Đurđevac.

Muy orgullosos de su historia, los habitantes de Đurđevac destacan que Picok, el gallo, es símbolo de esta ciudad. En homenaje a él, el mes pasado se presentó una colección de gallos de diferentes partes del mundo, de la colección privada de Martin Mahović, en el museo de la ciudad.

"Nuestra ciudad es la ciudad de Picok, y de alguna manera, a través de esa leyenda llegamos a obtener el status de bien cultural inmaterial, y ahora estamos inscriptos en la lista europea de destinos turísticos de excelencia. A través de nuestros viajes, mi esposa y yo pudimos conocer hermosas historias turísticas de otros países, y de cada viaje traíamos un souvenir, y a través de ellos pudimos relacionar historias como lo es la de China, que cuenta con el año del gallo y su signo en el horóscopo. Además, lo hacen con distintos materiales: de jade, de técnicas de esmalte, son lindas, excelentes, cuando te encuentras con la historia que hay detrás de ello, estás motivado a encontrar gallos en otras partes del mundo. Los hemos encontrado en Rusia, en todos los países eslavos, los franceses lo tienen, los portugueses, nosotros, los eslovenos tienen hermosas historias sobre gallos, las hay también en Italia, Hungría, así que nuestro gallo en realidad es un héroe bastante interesante. Y entonces se nos ocurrió, ya que tenemos cada vez más turistas en Đurđevac, por qué no mostrar a nuestro gallo como héroe", explica Mahović.

 En la colección de la familia Mahović ya hay ochenta gallos de veinte países. Y la leyenda sobre Picok no deja de inspirar, dice la directora Janković Hapavel.

 "A la primera leyenda le dio forma el actor zagrebiense Drago Bakun, y en estos últimos años fue presentada en una obra teatral por parte del director Krešimir Dolenčić. La obra se presenta en un escenario al aire libre. Esta historia que les he contado se presenta cada año a fines de junio, y la manifestación llamada „Picokijada“ se lleva a cabo durante varios días en la ciudad de Đurđevac, donde se ofrecen contenidos culturales y turísticos. Esta visión escénica de la leyenda sobre Picok es su columna vertebral. Cabe decir que, en esa visión escénica, participan muchos extras, tanto profesionales como amateurs, están incluidas muchas asociaciones y conforman una obra espectacular, imponente, con diferentes efectos, etc".

 Además de que, durante los días de la Picokijada en el mes de junio puede vivirse el asedio escénico de la fortaleza de Đurđevac, durante todo el año se puede vivenciar esto en el museo de la ciudad.

"En nuestro museo, el contenido original del Centro de Visitas de la Picokijada fue inaugurado el 17 de marzo de 2017. Por este contenido hemos recibido el reconocimiento de la Asociación Turística Croata, y estamos ubicados entre los primeras tres atracciones culturales. Ese espacio, que cuenta con cinco salones, está presentado de una forma totalmente nueva, interactiva, que muestra esta leyenda y sus personajes. También es interesante y única la película que muestra el enfrentamiento de ambos ejércitos, y paralelamente da la posibilidad a los visitantes de conocer la historia de la fortaleza. Esta construcción descansa sobre pilotes de madera, y de ahí viene el chiste de que somos como Venecia. Además, pueden aprender sobre nuestro patrimonio natural, no olvidemos que cerca de Đurđevac se encuentra la reserva geográfico-botánica Đurđevački pijesci (Arenas de Đurđevac), y varias características etnográficas sobre el traje típico de Đurđevac", destaca la directora Janković Hapavel.

 La leyenda sobre el Picok de Đurđevac está presente asimismo en otras formas artísticas de esta región, que pueden verse, escucharse y probarse durante la visita al Museo y a la fortaleza de Đurđevac, cuya manifestación, llamada Picokijada, es de importancia nacional y se encuentra bajo la protección del Ministerio de Cultura, y ha recibido el status permanente de bien cultural inmaterial de la República de Croacia.