Rijeka - Escultura dedicada al escritor Janko Polic Kamov. (Foto: Goran Kovacic/PIXSELL) Rijeka - Escultura dedicada al escritor Janko Polic Kamov. (Foto: Goran Kovacic/PIXSELL)

Debido al desacuerdo con la política, Janko Polić Kamov, siendo muy joven, debió salir al mundo partiendo desde el puerto de Rijeka. El actual „puerto de la diversidad“ se enorgullece de su conciudadano, precursor de la vanguarida europea. En la inauguración de la Capital Europea de la Cultura se interpetó la primera Ópera de Kamov, del compositor Zoran Juranić.

 La escena literaria croata de Kamov fue aceptada con los brazos abiertos recién después de su afirmación mundial. Recién al imprimirse en las publicaciones influyentes fue incluido en la Historia americana de la vanguardia hispana, y a comienzos de la década del 2000, entre las trescientas personas más célebres del milenio. 

"Su caso es interesante porque no se trata de un caso de silencio croata programado, sino más bien un caso de provincialismo croata programado. Que alguien del exterior tenga que verificar, autenticar de alguna manera, algo que es nuestra grandeza auténtica, y recién después creemos en ello.Cuando se habla de Croacia, se repite constantemente Croacia y Europa. A mí la conjugación „y“ me molesta mucho, no se puede hablar de Croacia y Europa, de Europa y Croacia, cuando se habla de Croacia, se está hablando de Europa. Esto es algo de lo que no somos conscientes y de lo que tenemos miedo. Tenemos miedo de nuestra propia identidad", dice Antun Pavešković, coeditor de la Pequeña Biblioteca de la Sociedad de Escritores Croatas.

 Uno de los objetivos de la Pequeña Biblioteca de la Asociación de Escritores Croatas, en su 120° aniversario, es cambiar esa percepción.

"Somos maestros del olvido, pero es un olvido programado. Hasta comienzos de los noventa, a fines de los ochenta, no se conocía a un poeta como Maruna, gran poeta indiscutido, uno de los más grandes del siglo XX en Croacia. Hasta fines de los ochenta, él no existía", continúa Pavešković.

La Pequeña Biblioteca revive nuevamenta a esos autores, y por eso publicó recientemente la compilación de poesías de Vinko Grubišić, renombrado profesor de la Universidad de Waterloo, Canadá. Tampoco se olvidan los grandes como Bogdan Radica.

Nació en Split y murió en Nueva York. Se movía entre famosos del mundo de la política y la cultura, y en base al diálogo con ellos, escribió una obra que se mantiene actual: „La agonía de Europa“. En calidad de periodista, criticó duramente al régimen político yugoeslavo de post guerra. Esto fue lo que dijo en 1990, en entrevista con la Radio y TV croata.

"En 1946, escribí para el Readers Digest un artículo titulado „La lección trágica de Yugoeslavia al mundo“. En él describí al comunismo y a Tito. Tito estaba muy enojado. Me atacó. Y Readers Digest es una publicación que se imprime en EE.UU. en millones de ejemplares y en todos los idiomas del mundo", dice Radica.

 Muchos escritores fueron fácilmente etiquetados como „enemigos del pueblo“ por lo que permanecieron viviendo en la emigración de la conciencia, dice Pavešković, quien agrega que esa emigración es peor que la emigración física.

"Un ejemplo de un gran escritor sobre el que no se debía hablar públicamente después de los noventa fue Mile Budak. Ok, tuvo un destino particular, eligió la opción política por la que debió pagar las consecuencias, pero una cosa es la obra y otra, el autor. Es como si nadie hubiera publicado jamás a Knut Hamsun en Noruega, y él, cinco minutos antes de la caída de Hitler, había escrito un panegírico para el Fürer.

 Pero, ¿qué pasa? Ese síndrome del olvido selectivo croata se perpetúa y entonces sucede, después de la década del noventa, que varios autores de la literatura croata que fueron muy importantes, son olvidados sistemáticamente. El ejemplo es bueno y estoy orgulloso de haberlo publicado en la Pequeña Biblioteca. Se trata de Mirko Božić, un nombre que se encontraba en todos los libros de lectura, parte de la lectura obligatoria, que de repente, después de los noventa, fue echado de los programas escolares, de las lecturas, de nuevo por criterios estéticos no literarios", explica.

 ¿Y por qué no hay escritores de la emigración croata en las lecturas obligatorias? Las reformas de la Educación se encuentran en la bifurcación de las revoluciones y las contrarrevoluciones, considera Pavešković, y no tenemos esa sensación de lo atemporal, lo permanente.

"La fusión del silencio dirigido y la fusión de una revolución que continúa".

 En esta fusión fue también reprimido el periodista católico de Boka Kotorska, Luka Brajnović. Profesor de la Universidad de Navarra, en Pamplona, fue torturado por parte del régimen, antes y después de la Segunda Guerra Mundial.

"Fue fundador de algo llamado Ética en el periodismo. En ese sentido, escribió un manual de estudio que sigue siendo una literatura relevante en la educación superior de periodismo, y un hombre que es mucho más conocido en España como gran profesor universitario y como un gran nombre del periodismo, al que muchos personajes españoles se dirigieron en calidad de mentor, amigo y cercano a la gente".

 El prestigioso Premio de Periodismo de España lleva el nombre de Luka Brajnović, y el único ganador de Croacia fue Siniša Glavašević. La Pequeña Biblioteca, con la publicación de autores como estos, hace un gran aporte a la cultura croata, y contribuye a quebrar ese olvido. 

Nota realizada por Ivana Perkovac

Traducción y adaptación: Verónica Vlaho