La Voz de Croacia

08:08 / 19.08.2021.

Autor: David Rey

Explorando mis raíces, Bolivia y Croacia

María Fernanda en Zagreb

María Fernanda en Zagreb

Foto: - / archivo personal

La forma en la que se sirve la comida, las bandas en las bodas, la forma en la que la gente habla e incluso la vida nocturna en Croacia me hicieron recuerdo a mi Bolivia.

- Saludos cordiales para La Voz de Croacia. Hace un año y medio me subí a un avión en Bolivia, con destino a Zagreb, Croacia. Sin conocimiento del idioma croata, con una pandemia a punto de iniciar y con mucha incertidumbre, emprendí un viaje para descubrir la cultura de mi bisabuelo, padre de mi abuela, Jacint Restović.

Mi nombre es María Fernanda Soria Zuna, soy comunicadora de profesión, con expertisse en cinematografía y producción de la Universidad Privada Boliviana. Y hoy, puedo finalmente escribir sobre este largo año de experiencias, aprendizaje y belleza.

Desde que tengo memoria, el lado paterno de mi familia tiene el recuerdo de una cultura extranjera: la croata. Desde frases sueltas en croata hasta ciertas costumbres y comidas únicas. Mi abuela, Vilma Restović, y sus hermanas todavía recuerdan a su padre hablándoles en croata, haciendo memoria de su antiguo hogar.

Creciendo, aprendí la historia de este gran hombre. Nacido en Nerežišća, en la isla de Brač, salió con su padre y su hermano a una temprana edad hacia Latinoamérica, buscando una mejor condición de vida y trabajo. Su primer destino fue Chile, donde estudió y después de unos años, los tres se mudaron a Bolivia. Ahí, mi bisabuelo estableció una familia al lado de Ana Feraudy, con quien tuvo cuatro hijas. Además, se dedicó a la minería, en el norte de Potosí. Posteriormente vivieron en las ciudades de Cochabamba y Oruro - señala la boliviana de origen croata.


Años después María Fernanda heredó el legado de su bisabuelo.


- Para encontrar las raíces de mi familia, decidí aplicar a la beca del Croaticum y reconectarme con la cultura croata, con la cual me siento muy identificada.

Mi llegada a Zagreb significó un momento de mucho aprendizaje y conocimiento para mí. Desde el idioma, con el que empecé a relacionarme, hasta la belleza de Croacia. La primera sensación que tuve al respecto de la cultura croata fue un sentimiento de familiaridad y reconocimiento. La forma en la que se sirve la comida, las bandas en las bodas, la forma en la que la gente habla e incluso la vida nocturna me hicieron recuerdo a mi Bolivia. Con cada mes que pasaba, me daba cuenta de que las culturas de los países a los que pertenezco no son tan distintas y tienen muchas similitudes. Me pongo a pensar que tal vez es por eso que la comunidad croata de Bolivia es tan fuerte, potente y presente.

El más grande desafío fue el idioma. El croata es complejo y lleno de historia. Con el paso del tiempo, mi conocimiento del idioma fue mejorando, pasando de apenas poder comprar algo en la panadería hasta hoy, que puedo tener una conversación fluida en este hermoso idioma. Este aprendizaje me permitió encontrar nuevas conexiones entre mí misma y Croacia, dándome espacio a entender más la cultura, la forma de vida y, por supuesto, a encontrar amigos - enfatiza María Fernanda.


María Fernanda en Pula

María Fernanda en Pula

Foto: - / archivo personal

En los últimos meses tuvo la oportunidad de realizar varios viajes por Croacia.


- El lugar que más quería visitar era Nerežišća, el antiguo hogar de mi familia. Recientemente tuve la oportunidad de llegar a este hermoso pueblo y recorrer las calles que mi bisabuelo caminó.

Desde la bella catedral hasta las tranquilas casas aledañas, Nerežišća fue un momento de reconexión muy profundo. Conocí a personas que todavía recuerdan la presencia de los Restović en el pueblo y que además tienen mucho conocimiento sobre mi país de origen, Bolivia. La gente parecía recibirme con los brazos abiertos, invitándome a sus casas y muy dispuestos a charlar y contarme los recuerdos del pueblo. En estas charlas salieron los temas que conectan a mis dos países: hablamos del movimiento entre la isla de Brač y Latinoamérica, de las familias que vivían ahí y que ahora residen en Bolivia. De la larga historia que une a Bolivia con Croacia - destaca la comunicadora boliviana.

María Fernanda en Nerežišća

María Fernanda en Nerežišća

Foto: - / archivo personal

Además del pueblo natal de su familia, recorrió también otros hermosos destinos croatas.


- Pasé por Pula, con su viva memoria del Imperio Romano, el Coliseo, la Puerta de los Sergios y además sititos arqueológicos impresionantes. También pasé por Dubrovnik, la perla del Adriático, con su belleza increíble. Split me recibió ahora en verano, con sus playas preciosas y su antigua historia en el Palacio de Diocleciano; Brač, Hvar y la belleza que caracteriza a esta zona de Dalmacia.

Por último, mi segundo hogar, la ciudad de Zagreb, con su vibrante vida y belleza imperial. Estos destinos han sido una aventura hermosa para mí y me han enseñado muchísimo sobre el mundo, la vida y sobre todo, sobre mi misma.

En mi familia el sueño de volver a Croacia siempre ha estado presente y es con orgullo que hoy paseo por esta tierra, representando esa antigua y hermosa conexión entre dos países tan distantes, pero a la vez tan similares y hermosos - escribe en su artículo y memoria María Fernanda Soria Zuna.


María Fernanda en Dubrovnik

María Fernanda en Dubrovnik

Foto: - / archivo personal

Vijesti HRT-a pratite na svojim pametnim telefonima i tabletima putem aplikacija za iOS i Android. Pratite nas i na društvenim mrežama Facebook, Twitter, Instagram i YouTube!