Pesebre viviente (Foto: Dusko Marusic/PIXSELL) Pesebre viviente (Foto: Dusko Marusic/PIXSELL)

La Fiesta de los Reyes Magos o la Epifanía, la Iglesia Católica la celebra el 6 de enero en conmemoración de los tres hombres sabios que visitaron a Jesús por primera vez en Belén. Aunque las decoraciones navideñas se dejaban hasta la fiesta de la Candelaria, el 2 de febrero, la mayoría de los fieles quitan las decoraciones navideñas en el Día de los Reyes Magos, dando fin al ciclo de invierno de las costumbres populares y comenzando los de la primavera-verano.

El agua bendita en Dalmacia se ha usado tradicionalmente en las oraciones solemnes de la familia, y durante las tormentas para bendecir al ganado, pero también para la bendición de los enfermos en las casas.

En Eslavonia la tradición era que el hombre de la casa decidía que miembros del hogar debían rociar el campo y el establo con agua bendita. En el Museo de la ciudad de Požega hay un registro de 1900 en el que consta que la mujer de mayor edad debe rociar el pozo de agua, el huerto y los arbustos, o la mujer que se dedicaba a los quehaceres del hogar rociaba con agua bendita todo lo que era parte de sus tareas cotidianas.

Nuestro gran etnólogo Milovan Gavazzi escribió que en los viejos tiempos en las aldeas de Posavina, los jóvenes montaban a caballo orgullosamente y partían en busca de agua bendita en Trebarjevo. En frente de la iglesia habría agua, el sacerdote pondría un poco de sal bendita en el agua, hacía la señal de la cruz y hundiría la cruz en el agua.

En Istria, era tradición felicitar en Navidad, en el Día de San Esteban, para Año Nuevo y el último día de felicitaciones era en la fiesta de los Reyes Magos.

Por la mañana se reunían los niños para felicitar a los conciudadanos y a cambio recibían regalos de ellos - generalmente nueces, manzanas o avellanas. Sin embargo, los croatas que vivían fuera de la patria también enviaban regalos. Así, Ottavio Rovis, de Žminj, dijo que se reunía con familiares que vivían en Trieste y que para las fiestas ellos llevaban regalos a la frontera entre Italia y la entonces Yugoslavia.