Vrbovska está dividida por un brazo de mar y el lugar está conectado por tres puentes de piedra que recuerdan a Venecia, lo que le dio su apodo de “Pequeña Venecia” (Foto: Tatjana Rau/Voz de Croacia) Vrbovska está dividida por un brazo de mar y el lugar está conectado por tres puentes de piedra que recuerdan a Venecia, lo que le dio su apodo de “Pequeña Venecia” (Foto: Tatjana Rau/Voz de Croacia)

Cuando hablamos de la isla de Hvar, la historia de los agricultores se desarrolla en torno a los renombrados campos de Stari Grad, la mayor llanura fecunda en las islas croatas, ubicados entre Stari Grad, Jelsa, Vrisnik y Pitve, pero también en las pendientes del sur de la isla, en las que dominan viñedos bien cuidados. En esta historia en particular, son impresionantes las terrazas trazadas sobre el pedregoso relieve de Hvar, para las que fue necesario mucho trabajo para convertirlas en tierras fértiles. Actualmente están en gran parte abandonadas.

El agricultor, a través de la historia, hizo milagros construyendo muros secos, terrazas, monumentos funerarios llamados Gomila, para liberar al menos un poco de superficies cultivables. Gracias a él el campo de Stari Grad es el sistema griego mejor conservado de distribución de terrenos agrícolas en el Mediterráneo, incluído en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO el año 2008.

En Hvar aún se elaboran los elogiados vinos, así como también aceite de oliva, lavanda y muchos otros productos tradicionales de la isla. Auque ya no se producen en la cantidad que se hacía en tiempos pasados, los hay en cantidad suficiente para que los isleños conserven la herencia de sus antepasados y cuiden los valores con los que ellos los alimentaron. 

La llanura de Stari Grad actualmente no cuenta con abundantes cultivos agrícolas como antes porque las desventajas naturales y las oleadas de emigración han dejado sus consecuencias y muchas parcelas fueron abandonadas.

El cuidado del campo como un paisaje cultural inscrito en el Registro de Bienes Culturales de la República de Croacia, determina la forma de uso y comportamiento en el lugar y la conservación de la existente distribución de las parcelas que se reconoce por los límites marcados por los muros secos, ya sea que se trate de los originados en los tiempos griegos de hace casi dos siglos y medio, o bien de los que datan de períodos más tardíos, y los mismos no dejan manos libres a aquellos que aún cultivan las parcelas y  por lo cual cada uno hace lo que puede con aquello que tiene, en las medida de lo permitido y de lo posible.

Ivo Fredotović de Vrbanj, el mayor poblado del interior de la isla, no escatima en el esfuerzo con el fin de obtener lo máximo de su herencia familiar, para sí mismo y para sus descendientes. 

Productos croatas de la isla de Hvar 

La asociación Trim de Vrboska promueve 23 productos de la isla con el sello de Productos Croatas de la Isla y fundamenta sus proyectos en el desarrollo sustentable y el empresariado social, para crear consciencia sobre la posibilidad de permanencia y supervivencia en la isla. 

Recolectan diferentes plantas aromáticas, fruta y  verdura, de las cuales elaboran productos tradicionales de la isla, entre los cuales destaca especialmente la lavanda – la reina de la isla, pero también hay otras plantas condimentarias tales como el orégano, el romero y los cítricos, de los que se preparan mermeladas y jugos. Se renueva también la producción del pelitre de Dalmacia, un insecticida natural. 

En Vrboska se encontraba también un molino para el pelitre que, entre la primera y la Segunda Guerra Mundial, fue el principal producto de exportación de la isla de Hvar hacia todo el mundo.

En Velo Grablje aún existe la destilería en la que se procesa el aceite de lavanda. La historia de la renombrada lavanda de Hvar inició precisamente en este pueblo, en el que en 1928 Bartul Tomičić plantó la primera lavanda, después de lo cual se extendieron los plantíos de lavanda dentro de los muros secos.

Vrboska na Hvaru

Hvar

12 Fotografía

La historia de la lavanda fue frenada por los incendios que destruyeron los campos, sin embargo la asociación Pjover, para la protección y revitalización de Velo Grablje, se esfuerza en fomentar nuevos cultivos y organiza el Festival de la Lavanda, que se realiza en junio, para retornar el antiguo brillo a la reina de la isla. 

Del campo a la konoba 

Tradicionalmente los productos del campo terminan en la konoba. "La konoba es mucho más que el lugar donde se conserva el vino" – destacó el escritor Miki Bratanić de Vrbanj, cuya familia conserva raíces de Matija Ivanić, líder de la conocida Hvarska buna (Rebelión de Hvar).

En sus libros y columnas escribe sobre el fenómeno de la konoba, a la que denomina "el lugar sagrado de la alimentación de las tradiciones originales" y dedicó la historia de su konoba, protegida por el Ministerio de Cultura de la República de Croacia en 2014 como bien cultural, a todas las konobas de Dalmacia y de Croacia.