Flores de papel crepé (Foto: Edita Goluban) Flores de papel crepé (Foto: Edita Goluban)

En épocas anteriores, a falta de flores frescas, las mujeres elaboraban flores de papel crepé, desde finales del otoño hasta principios de la primavera, para acompañar todas las festividades religiosas y ceremonias familiares, desde el nacimiento hasta el funeral. La tradición ha sido trasmitida de generación en generación, hasta nuestros días.

Sobre la antigua habilidad de elaboración tradicional de flores de papel crepé la señora Edita Goluban, de la Asociación Corazón Dorado, destaca;

Yo soy Edita Goluban, miembro de la Asociación Corazón Dorado, una asociación de lucha contra el cáncer, la cual durante varios años se presenta con una corona de decoración. La corona es nuestro patrimonio cultural intangible, protegida en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El nombre en sí de este adorno abarca la corona decorativa de Navidad, pero eso no es correcto porque en realidad el adorno se hace durante todo el año. Este adorno se hacía y se hace durante todo el año, pero principalmente desde el mes de septiembre hasta los meses de verano, cuando en los huertos ya no había rosas.
En tiempos pasados no había florerías en las que podría adquirir rosas, sino en esa época se hacían estos adornos.

En la Asociación Corazón Dorado destacan que igualmente se hacían decoraciones para los crucifijos.

Empecemos con la Navidad. Una vez que pasan las fiestas de Navidad es el tiempo cuando se llevan a cabo las bodas, hasta la cuaresma. Luego viene la festividad de la Pascua. Para la Pascua se hacían crucifijos afuera, se adornaban las iglesias y en las casas había una esquina sagrada. En las esquinas sagradas siempre se encontraba un pequeño crucifijo, un florero con rosas. En principio estas decoraciones existen durante todo el año, pero ellas se cambian para la Pascua.
En adelante, durante el resto del año tenemos otra vez bodas, bautismos, pero por supuesto no debemos olvidarnos de los funerales. Lamentablemente yo todavía no he tenido tiempo de dedicarme a los funerales. En mis planes se encuentra la idea de hacer una gran corona funeraria, o sea varias coronas, para poder mostrar también esto.

La señora Edita Goluban nos comenta sobre las tradiciones de la región de Krapina, de donde ella es oriunda.

Yo recuerdo a mi difunta tía Barica, ella era una vieja dama de Krapina, que estudió en Viena la técnica de hacer encaje de Toledo y muchos trabajos manuales, artesanías manuales. A la tía Barica le encargaban coronas funerales y todo lo que he comentado hasta ahora.
Para poder proteger a tales decoraciones en ese tiempo, se las cubría de cera, especialmente en los crucifijos que se encontraban afuera en las calles y en los cementerios. Se utilizaba cera para que ellas duren más tiempo.
Yo he empezado a trabajar en un proyecto llamado: Rosas y rositas, los adornos desde siempre hasta ahora. Por tal motivo agradezco toda información que pueda obtener sobre los antiguos adornos y estoy recolectando todo este tipo de material, pero al mismo tiempo me dedico a los adornos de ahora. Es muy interesante el uso de la cera, con la cual se obtiene un efecto muy hermoso. Sin embargo, cuando el tiempo está caliente, la cera se cae porque es pesada. En la actualidad existe una amplia variedad de vaporizadores y yo utilizo eso. Es lo que se llama el adorno de hoy.
De tal manera que para este proyecto busco a personas que se dedican a ello, colaboro con el Museo Pueblo Viejo de Kumrovec, el cual es parte del Museo de Zagorje Croata, del Museo de Artesanías y Culturas Tradicionales. Trabajan mucho y muy bonito y tienen hermosos adornos en su museo.

Respecto al futuro de la ampliación de este proyecto que debería abarcar la elaboración de estas decoraciones durante todo el año, la señora Edita Goluban anuncia:

Tal como ya les dije, trabajo con un grupo de personas, con un grupo de asociaciones, con el Museo Pueblo Viejo de Kumrovec, con una señora del departamento de etnografía de la Academia Croata de Ciencias y Artes, con ellos tenemos un núcleo. La profesión debe hacer lo suyo y eso se refiere a la investigación etnográfica del terreno.
Ellos han empezado con este tipo de investigaciones, en las que es posible obtener datos recolectados, de tal manera que se pueda acudir al ministerio competente y se trata de la misma forma que es necesaria para presentar una solicitud a la Unesco.
Me río. Porque cuando empecé con este proyecto, en primer lugar llamé al Ministerio de Cultura de la República de Croacia y les dije que mis deseos eran que este adorno sea reconocido en la Unesco. Ello se rieron y me dijeron: Señora con calma, hay que ir paso por paso y como ven yo voy paso a paso. He logrado reunir a mucha gente y ahora he solicitado el apoyo de la provincia de Krapina y Zagorje, para que ellos también apoyen esta promoción.
En la la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial Croacia tiene más de 150 habilidades, pero hay que seguir trabajando. Por otro lado, de acuerdo a mis experiencias, en las instituciones estatales es posible encontrar excelentes personas, sólo que es necesario ser persistente.