"Medulinski mlinovi" (Foto:Tomislav Šikić/Glas Hrvatske) "Medulinski mlinovi" (Foto:Tomislav Šikić/Glas Hrvatske)

Fue construído en 1873 por los hermanos Ivan y Andrea Pošić de Rovinj. Al retornar de Estados Unidos les agradó la fecunda tierra de Medulin y reconocieron el gran potencial que podría tener en ese lugar un molino. Construyeron dos molinos de viento, fue algo sabio, considerando los vientos que soplan en la parte del extremo sur de Istria.

Al molino asistían personas de los pueblos en torno, de las islas cercanas como Unije y  Susak, así como los habitantes desde  Primorje hasta Rijeka y Opatija.

- Los molinos se convirtieron en un lugar de reunión y convivencia y también se encontraban ahí los hornos de leña. No había electricidad por lo que frecuentemente se tenía que esperar prolongadamente hasta que el viento soplara e impulsara las velas para moler el grano.

Mientras, se esperaba se comía y se bebía, se cantaba y se bailaba, se platicaba y se gozaba - dijo Manuela Hrvatin de la sociedad cultural artística Mendula de Medulin, iniciadora de la idea de renovación de los molinos. No todos los que venían tenían sus granos, pero el pueblo pobre era ingenioso por lo que, por ejemplo, los habitantes de Lovran llevaban castañas que intercambiaban por harina.

 

Dos molinos se convirtieron pronto en verdaderos oasis de inusuales momentos de diversión y relajamiento para los campesinos pobres.

- Desafortunadamente los dos hermanos se pelearon, como suele suceder, por el dinero. Desde entonces un molino trabajaba con el viento y otro con carbón e Ivan y Andrea no hablaban entre sí - explicó Nevenka Lorencin, estudiante universitaria de cultura y turismo, quien trasmite las historias a los curiosos visitantes de los molinos.

 

8 años desde la idea hasta la realización del molino renovado

La historia del molino de Medulin casi había sido olvidada y muchos creían que el molino era una torre de defensa por lo que frecuentemente lo llamaban así, pero en Medulin decidieron revivir la historia sobre el molino y comenzaron la realización del proyecto de renovación, que desde la idea inicial hasta su realización duró ocho años.

 

Especialmente exigente fue la elaboración del complejo mecanismo que convierte la energía del viento, que impulsa las velas, en la rotación de la piedra circular del molino y que debe ser catalogada como original. Gracias a las 800 mil kunas recibidas del Ministerio de Turismo y el cofinanciamiento del municipio, fue invertido en la renovación del molino casi un millón de kunas.

El historiador Andrej Bader preparó la publicación „Los Molinos de Medulin“ y en julio del año pasado el molino fue finalmente renovado y abierto para los visitantes. - Nuestro molino de viento otra vez es joven y que sus velas giren por cien años más - dijo el presidente de Medulin Goran Buić.

Y verdaderamente, además de la nueva costanera, el bello molino renovado de Medulin brilló con esplendor. Se convirtió nuevamente en un lugar de reunión de los habitantes de Medulin y sus visitantes y por su excelente ubicación, tanto en el molino como a su alrededor, se realizan muchas manifestaciones culturales y de diversión, por las que Medulin es conocido.

De esta manera el molino se convirtió en el héroe principal de la espera infantil del Año Nuevo, del carnaval de Medulin y en el verano aún le esperan muchas otras manifestaciones con las que los habitantes de la localidad enriquecerán la vida de los turistas y habitantes locales.

 

- Nuestros planes no terminan ahí. Deseamos hacer un parque de molinos de viento con todos los contenidos complementarios que van desde hornos de leña hasta la venta de souvenires auténticos y de especialidades culinarias, para que se revivan aquí las tradiciones y nuestros antiguos instrumentos tradicionales.

Al lado contrario del molino, del otro lado de la baía, se inicia el proyecto arqueológico del parque Vižula en una península llena de yacimientos romanos antiguos - destacó Manuela Hrvatin.

 

Los valiosos habitantes de Medulin se han convertido también en buenos empresarios y a juzgar por el molino renovado, el proyecto de Vižula no se detendrá en la inauguración. Vale la pena visitar Medulin porque sus habitantes esperan a los visitantes con el corazón abierto.