La isla de Lastovo cuenta con una naturaleza intacta (Foto: Tatjana Rau/Voz de Croacia) La isla de Lastovo cuenta con una naturaleza intacta (Foto: Tatjana Rau/Voz de Croacia)

La historia cuenta que los antiguos marineros y comerciantes, quienes transportaban mercancías de las colonias del sur de Grecia y comerciaban con los Ilirios, la llamaban Ladesta o Ladeston.

Los romanos latinizaron el nombre de Ladesta a Ladestris y en el siglo X, cuando se suponía que Lastovo ya estaba bajo la autoridad de los gobernantes croatas, en un segmento de Constantino Porfiriogénito se menciona la isla bajo el nombre de Lastobon, del cual proviene el nombre actual.

Palacio del Conde (Foto: Tatjana Rau/Voz de Croacia)

Esta perla adriática nuestra es un verdadero don original de la naturaleza. La renombrada fundación World Wide Fund For Nature clasificó en 2003 al Archipiélago de Lastovo entre los 10 oasis paradisiacos en el Mediterráneo cuya naturaleza conservada y virgen es esencial para el reconocimiento de la biodiversidad completa del Mediterráneo.

El Parlamento Croata dió  su aportación para ello en 2006, declarando las islas de Lastovo como Parque Natural, con lo cual obligó a los ciudadanos y al Estado al cuidado de esa zona.

Campos de Lastovo (Foto: Tatjana Rau/Voz de Croacia)

El desarrollo de los acontecimientos históricos y la situación económica influyeron en el desarrollo de los poblados y en la construcción de las edificaciones habitacionales y empresariales. La construcción tradicional es más desarrollada que en otras zonas rurales en Croacia. No se sabe mucho sobre la construcción en la isla antes del siglo XV, pero con base en las edificaciones sacras del medioevo, se puede considerar que la cultura de la construcción era cultivada desde tiempos antiguos.

Durante los siglos XV y XVI el poblado principal se extendió, se construyeron edificaciones habitacionales según el modelo de las casas de campo en la zona de Dubrovnik, muchas iglesias, el castillo y el nuevo palacio del rector.

Puerto en Lastovo y la isla de Korčula de fondo (Foto: Tatjana Rau/Voz de Croacia)

La narración sobre Lastovo, en donde actualmente viven unas 800 personas, es una narración sobre el hombre que habita en el mar abierto Adriático y a quien le ayuda a conservarse: el campo, la pesca, la fuerza de voluntad y su herencia. La isla es dominada por los olivares y viñedos renovados y entre las variedades autóctonas prevalecen la Piculja y Rukatac. 

Lastovo, la isla de las estrellas brillantes

Vinopolje, Nižno Polje, Lokavje i Prgovo, como los campos más fecundos en el interior de la isla, conservan durante mucho tiempo la humedad, porque tienen una significativamente mayor profundidad de terreno y un sedimento arcilloso más profundo, que es muy bueno para la agricultura. Además la insolación en Lastovo es de 2761 horas anuales, con lo que se ubica en la zona más soleada de la costa adriática.

Zaklopatica en Lastovo (Foto: Tatjana Rau/Voz de Croacia)

Lastovo también se puede enorgullecer de sus conocidos duraznos –praske, de su tradición de cetrería, su carnaval protegido durante cinco siglos, sus estrellas y su carne de cabrito. 

Es muy especial el típico caso de las chimeneas o fumari, que son una especie de símbolo del estatus de los ciudadanos de la isla. Todavía actualmente se conserva la competencia de generaciones sobre cual chimenea será la mayor y la más bella.