A mitad de camino entre Buzet y Pazin se ubica Draguć (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia) A mitad de camino entre Buzet y Pazin se ubica Draguć (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia)

Es una ciudad-monumento con obras de arte de los maestros del fresco renacentista, un patrimonio arquitectónico extraordinariamente bien conservado, ubicado en una posición protegida excepcional.

Actualmente Draguć, desafortunadamente, tiene más gatos que habitantes humanos. Cada época del año este lugar muestra una escenografía diferente. Nosotros la encontramos con colores amarillo-dorados, rojos y todavía verdes del otoño, de los viñedos cosechados. Son pocos los habitantes que se dedicaban a la cosecha de las olivas en las laderas bajo la ciudad bien fortificada.

Vista panorámica desde Draguć (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia)

La ciudad está ubicada en una fortificación natural – una cresta del monte excelentemente ubicada, que mira hacia el occidente y es la más alta en Istria, sin contar la montaña Učka. Se encuentra bien protegida de los vientos fríos del este, principalmente de los vientos del norte, razón por la que a 400 metros sobre el nivel del mar y a 30 kilómetros del mar, goza de un benigno clima mediterráneo.

A los habitantes que se asentaron allí desde el tiempo de los Ilirios les ofrece muchas ventajas: la protección natural de posibles atacantes, la posibilidad de cultivos mediterráneos, especialmente olivos y viñedos. Una vista abierta hacia el noroeste, el oeste y el sur, por lo que el panorama que se ofrece en Draguć se extiende a decenas de kilómetros de distancia.

Una joya para los amantes del arte

Los frescos de Draguć son un ejemplo extraordinario del renacimiento provincial de la pintura con colores cálidos en yeso y que se encuentran en la iglesia de San Eliseo y de San Roque.

"Los grafitos en glagolítico inscritos en ellos confirman que en esa región se encontraban habitantes autóctonos croatas" - explica el historiador del arte Mladen Lučić, gran conocedor de Draguć. Los grafitos son una forma de comunicación de los religiosos de entonces, que se contaban entre los pocos habitantes letrados.

Interior de la iglesia de San Roque con sus frescos (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia)

Los frescos de la iglesia de San Roque fueron pintados en la primera mitad del siglo XVI por el maestro Antun de Padua, la actual Kaščerga, lugar no lejos de Pazin. A ese estilo de pintura medieval y renacentista fué dedicada la Casa de los Frescos de Istria inaugurada el año pasado.

Es interesante que los frescos istrianos, mediante una decision eclesiástica del Concilio del siglo XVI, fueron cubiertos con una capa de color blanco, a causa de lo cual la mayoría de ellos fueron descubiertos apenas después de la Segunda Guerra Mundial.

Además de las dos iglesias mencionadas, en la pequeña ciudad se encuentran dos más: la de la Virgen del Rosario y la iglesia parroquial de la Santa Cruz, ubicada en la plaza principal.

Iglesia de San Roque (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia)

A la plaza de la ciudad conduce la calle principal, revestida de piedra. En la plaza hay árboles Aligonero y una mesa de piedra – símbolo de la administración de la ciudad.

También hay una fuente del siglo XIX y una torre del siglo XV. Actualmente es un mirador de donde se puede ver el panorama hacia el sudeste, donde en el monte vecino se ve Grimaldo y en el valle el lago Butoniga.

Campanario de la parroquia de la Santa Cruz (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia)

También se encuentra allí el único lugar de reunión de la ciudad para todos los que se encuentran en Draguć.

La ciudad se menciona por primera vez en 1102 en los regalos del conde istriano Ulrich a los patriarcas de Aquilea. Posteriormente como parte del futuro principado de Pazin perteneció a los condes de Goričan y más tarde se encuentra bajo la autoridad de los Habsburgo.

Plaza de Draguč (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia)

Fue atacada por los turcos y los venecianos, bajo los que cayó en 1523. Además de los grafitos inscritos en la iglesia, también fue escrito en glagolítico el Breviario Glagolítico de Draguć de 1407, que estuvo en uso en la iglesia de la Santa Cruz y que actualmente se conserva en el archivo de la Academia Croata de Ciencias y Artes en Zagreb.

Calle de 2000 años de antiguedad en el olivar Blažević (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia)

Los olivares – patrones de sus propietarios

Es impensable ir a Draguć y no visitar uno de sus olivares. A pesar de que para llegar a ellos se requiere caminar por una bajada muy inclinada, a la que por su inclinación no hay acceso con vehículos, vale la pena el esfuerzo invertido para verlos. El olivar de Zdenka e Ivan Blažević es un verdadero patrón de sus propietarios. Para obtener aceite de ellos es necesario mucho trabajo y esfuerzo, a diferencia de los olivares que se encuentran en los olivares de las zonas planas.

Su aceite tiene hasta dos mil años de antigüedad y ha sido galardonado por numerosos reconocimientos por su calidad. "Eso es lo que me sostiene, porque visto desde el punto de vista financiero, de estos olivos no se puede vivir" - destaca Ivan Blažević, cuya esposa Zdenka ayuda en la cosecha.

Pero, como Zdenka la mayor parte del año trabaja en Dinamarca, es él quien se ocupa mayormente del olivar. A veces le ayuda su hijo, a veces sus vecinos, pero los antiguos olivos son vanidosos y piden mucha atención.

Zdenka e Ivan Blažević en su olivar (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia)

Han ubicado sus olivas en un ángulo de 45 grados, por lo que cualquier actividad es una verdadera aventura. El aceite que producen se vende hasta la última gota y muchos son capaces de cruzar cientos de kilómetros para comprarlo personalmente.

- La producción de olivas en Draguć podrá sobrevivir solamente si alguien de los jóvenes se interesa en ello. Pero los jóvenes no lo desean, a ellos les interesa la vida de la ciudad y nadie desea un trabajo dificil en el olivar - dice Zdenka Blažević.

Equipo de HRT con el presidente del municipio de Cerovlje, Emil Daus (Foto: Tomislav Šikić/Voz de Croacia)

El futuro de Draguć está en la combinación del turismo con la agricultura y los productos ecológicos de excelente calidad, según Emil Daus, presidente del municipio de Cerovlje al que pertenece Draguć. "Los proyectos comunales de infraestructura han sido concluídos, el lugar cuenta con agua y drenaje y las condiciones de vida son mucho mejores que antes. Las grandes ciudades están cerca y la gente comprende cada vez mejor que la vida en un lugar como Draguć o en sus cercanías tiene grandes ventajas. Los centros de excelencia que abriremos en Grimaldo y Draguć seguramente contribuirán a ello" - dijo Daus. 

A los jóvenes les corresponde decidir: los que elijan Draguć, dice convencido el presidente y los pocos habitantes restantes, no se equivocarán.