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Toni Katalenić nació en Zagreb y vive en Colombia durante muchos años.

“Llegué a Colombia el año 1.952, procedente de Italia. Nací en Croacia, en Zagreb, donde cursé mis estudios. Jugué fútbol en el Club Dinamo de Zagreb, con el cual me fui a jugar a Italia. No quise regresar, pedí residencia en Italia. El fútbol colombiano me trajo a Colombia. Aquí jugué un tiempo hasta que me fui a Alemania, donde hice los estudios de ingeniería.

Cuando regresé a Colombia fui director de electrificación en el departamento de Magdalena, donde instalamos generadores diesel eléctricos que suministraban electricidad a muchas ciudades y pueblos. Luego volví a la ciudad de Cali, que era mi base, donde abrí una empresa de aluminio y construí una prensa de 400 toneladas. Fue la primera máquina de ese tipo en esta parte de América del Sur. Más tarde fundé otra empresa que fabricaba hornos industriales, incluso exporté un horno a Osijek” - destaca el ingeniero croata residente en Colombia. 

Durante varios años Toni Katalenić ha ayudado a los croatas y sus descendientes en Colombia a tramitar documentos de Croacia.

“Por ese entonces había una gran falta de información para los croatas y para aquellos que nacieron en Colombia que provenían de familias croatas. Así que establecí una conexión con la Embajada en Brasilia y hace unos treinta años comencé a trabajar para ayudar a todos a obtener ya sea pasaportes o documentos de Croacia o si querían importar algo de Croacia.

Después de mucho tiempo le pedí a la sra. Vesna Tomašković de Bogotá que se hiciera cargo de la tarea. Ella ayudó mucho y todavía sigue ayudando a los croatas tanto como puede, igual que yo. Ahora tenemos un nuevo cónsul, él es colombiano” - describe Toni Katalenić. 

Cuando empezó la guerra en Croacia organizó una acción de recolección de fondos y envió medicamentos para los soldados croatas.

“En el año 1.991, cuando empezó la Guerra Patria en Croacia, me di cuenta de lo que sucedía. Entonces tenía un amigo en Croacia, que era director de una de las empresas más grandes de frutas en Europa. Lo llamé y me dijo que necesitaban mucha medicina, especialmente penicilina. Arranqué a hacer visitas a mis amigos croatas, colombianos, árabes y judíos. A todos les pedí dinero. Logré conseguir una buena cantidad de dinero y el resto lo complementé yo con mi compañía, que era una empresa de ingeniería bastante grande en la ciudad de Cali. Logré reunir como unos 100.000 dólares y mandé medicina a través de Lufthansa hasta Graz. Lufthansa me dio un precio muy especial por ser croata.

Cuando llamé a Croacia me confirmaron que recibieron bien todo y que los medicamentos colombianos eran de primera calidad. Pues así logramos hacer un aporte de parte de los croatas colombianos desde Colombia. Eso es más o menos todo lo que pudimos hacer en esa época. Me alegro de haber podido ayudar un poco a nuestra gente y a nuestro ejército.

Ahora estoy retirado de todos los servicios que solía hacer. Le deseo todo lo mejor a nuestra gente.

Algún día quisiera regresar volver a Zagreb” - enfatiza Toni Katalenić, ciudadano croata que vive en Colombia durante muchos años.