Patricia Stambuk (Foto: archiva privada) Patricia Stambuk (Foto: archiva privada)

Patricia Štambuk enfatiza que Croacia vivía con austeridad y estilo sus éxitos y bonanzas a 20 años de una guerra devastadora.

- Y llegó el terremoto en Zagreb para recordarles y recordarnos que cada día hay que nacer de nuevo. Seguimos por las redes sociales y por La Voz de Croacia la recuperación de la tranquilidad ciudadana, día a día. Quiero transmitir en estas líneas mi sentimiento de orgullo, amor y esperanza con el maravilloso país de mi padre, a través de esta foto con la embajadora de Croacia en Chile Mira Martinec, tomada en Punta Arenas cuando nada hacía presentir que la tierra se agitaría con fuerza en esa hermosa capital europea después de 140 años. Las segundas patrias se llevan en el corazón para siempre. 

La periodista y escritora chilena Patricia Štambuk destaca que por supuesto Chile comparte esta angustia por la aparición del coronavirus en todo el mundo: - El crecimiento en Chile ha sido bastante acelerado. En las estadísticas figuramos en un primer lugar en Latinoamérica, considerando el número según la población. Estamos en una situación de reclusión muchos, pero no todos todavía. Personalmente he optado por estar en casa con la familia. No ha sido para mí tan gravoso hacerlo porque  a pesar de que viajo mucho, cuando estoy en la ciudad normalmente estoy dedicada a escribir, a archivar, a leer. Pero lo tremendo es sentir que ya no es sólo el internet es que nos une en el mundo, sino un virus, el coronavirus. Tendremos que sacar las mejores lecciones posible de este flagelo. 

Enfatiza que no se puede dejar de pensar en la familia lejana: - En estos días por ejemplo he estado preocupada de la situación de Drago Stambuk, que es nuestro destacado diplomático y médico, que actualmente cumple funciones en Teherán, Irán. Me comuniqué con él y me dice que efectivamente el coronavirus ha entrado ya entre el mundo diplomático, que están con bastantes problemas en fin, pero él a salvo. 
Y una anécdota, hace unos días me escribió Ljubomir Stambuk, a quien no conozco. Me decía que iba en un crucero hacia la Patagonia y que estaría encantado de encontrarse conmigo, junto a un grupo de croatas que iban a llegar hasta Punta Arenas. Pero el destino quiso que no pudiera bajar en Punta Arenas al parecer y posteriormente, cuando yo vine a Viña del Mar, que también coincidía con la fecha de su arribo, tampoco pudo bajar, porque se prohibió a los transatlánticos con extranjeros el desembarco. Solamente se pudo desembarcar a los chilenos. Bueno, son curiosidades de la gran familia que puede tener uno, en este caso los Štambuk en el mundo" - cocluye la periodista y escritora chilena Patricia Štambuk.