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- Mi padre Franjo Miletić nació en Karlobag y mi madre Teodora Rechnitzer en Zagreb. Salieron de Croacia en mayo de 1945 hacia Austria, donde permanecieron dos años. Junto con mi hermana arribaron a Venezuela en 1947, donde fijaron su residencia.

Después de 49 años, en 1994 tuvieron la oportunidad de viajar a Croacia. Mi padre se despedió de su hermana en su lecho de muerte. Luego se dedicó a recorrer su querida Zagreb, reencontrarse con sus colegas y amigos. También sostuvo encuentros con amigos que habían compartido la inmigración en Venezuela y a partir de los ’90 decidieron regresar a su patria - remarca Branimir. 

En el viaje que realizó a Croacia el año 2013, conoció en Zagreb a uno de sus primos.

- Desde el mismo instante que arribé a Croacia junto con mi esposa Mary, sentí que había llegado al lugar siempre deseado. Nada me parecía extraño, ni la gente, ni el idioma, ni los paisajes, ni las costumbres. En resumen, se materializó  aquella aspiración que durante años imaginé y construí en mi mente. Gracias a nuestros padres por haber sembrado en nosotros el espíritu y amor por nuestra madre patria.

Tuvimos la oportunidad de recorrer una parte de la costa adriática, además claro está degustar la gastronomía dálmata. Una experiencia inolvidable.

En Zagreb visité el cementerio Mirogoj donde reposan los restos de mi abuela y mis tías. La catedral en víspera de Año Nuevo, un recorrido por las agradables callejuelas, plazas, parques engalanadas con los motivos del Adviento, fue maravilloso. El mercado Dolac, la Puerta de Piedra, en fin un recorrido con mucha ansiedad por querer verlo todo, fue el signo de esta visita. Guardo la esperanza que junto a la voluntad del Señor y la suerte necesaria, pudiera realizar de nuevo esta visita con mi hija Lika - destaca Branimir Miletic. 

Los croatas empezaron a llegar a Venezuela a partir del año 1947.

- La inmigración croata a Venezuela se produjo en dos oleadas: una mayoritaria entre 1947 y 1950 y la segunda entre la década de los años 50 y los 60. A pesar de ello, investigaciones recientes ubican el apellido croata Pavan en el período independentista de Venezuela (primeras décadas del 1800). 

La mayoría se estableció principalmente en la capital, Caracas. Un grupo se asentó en la región Centro Norte Costera, otro grupo eligió como su destino la región Norte Occidental Costera fronteriza con Colombia.

Como hijo de croatas y habiendo convivido buena parte de mi vida entre la comunidad, me siento maravillado al ver su composición como capital humano: médicos, ingenieros, arquitectos, abogados, agrónomos, veterinarios, maestros, sacerdotes, artistas, artesanos. También políticos de prestigio en la comunidad - enfatiza Branimir. 

Los croatas buscaban un lugar para reunirse y desarrollar actividades propias de su cultura y tradiciones.

- A comienzos de los años 60 lograron el anhelado sueño, su Hogar Croata. Con sede propia empezó una época de oro para la comunidad, de manera más organizada y eficiente. La comunidad se organizó en la Asociación Croata de Venezuela, a través de la cual se realizaron actividades sociales, políticas y culturales. Se celebraban las fiestas patrias, actos culturales con la participación del grupo de baile folklórico, verbenas, misas, conferencias, etc. El Hogar Croata es propietario del inmueble que pone a disposición de la Asociación Croata de Venezuela, para la realización de actividades sociales, religiosas, culturales y deportivas de la comunidad residente en el país. Después de un tiempo sin actividades, se están realizando esfuerzos para su reactivación - concluye Branimir Miletic Rechnitzer, venezolano de origen croata.