Dora Matosic, Ensenada, Baja California, México (foto: archivo personal) Dora Matosic, Ensenada, Baja California, México (foto: archivo personal)

- Soy de México, donde nací y crecí, viví allí hasta los dieciocho años. Hace 3 años llegué a Zagreb. Mi padre es mexicano y mi madre es croata, es por eso que me decidí por Croacia. La madre de mi padre era mexicana de la ciudad de Veracruz y su padre era de Split. Mi padre estudió en la Universidad de Zagreb. Durante sus estudios conoció a mi madre que es de Dubrovnik. A principios de la década de los 90 se mudaron a México, donde yo nací. En Zagreb estudio gastronomía. Durante 3 años intensamente estudio el idioma croata, que es muy difícil para aprenderlo, requiere de mucho esfuerzo. Desde el primer día que llegué a la tierra natal de mi madre, me he quedado sorprendida porque para mí Croacia es un país hermoso, desde Eslavonia hasta toda la costa. Me gustaría que todos supieran que Croacia es un país muy bonito, que ofrece mucho, porque es un país pequeño. Considero que la gente que no vive en Croacia no sabe cuánto tiene que ofrecer - señala la joven mexicana.

Los padres de Dora, el mexicano Miguel Matošić y la croata Zvjezdana Miškulin, se conocieron mientras estudiaban en la Universidad de Zagreb. Después de contraer matrimonio se fueron a vivir a Dubrovnik y más tarde a México.

Dora con su familia en México (foto: archivo personal)

- Si quisiera decirles brevemente algo sobre México, sería que es un país que ofrece muchas cosas, un país grande que tiene mucho para ver, mucho por explorar, un país donde vive gente muy amable. Una de las cosas que más extraño de México es definitivamente la comida mexicana. Pero estoy muy satisfecha porque aquí tenemos muchas cosas buenas, como pimientos rellenos, rollos de col, etc. Les recomendaría visitar México porque realmente vale la pena, es un país que tiene mucho que explorar. Y no tengan miedo. Quisiera agradecer a todos los que han sido muy amables conmigo desde el primer día, que hicieron que me sintiera aquí como en casa, porque extraño a mi familia en México. Realmente sólo tengo elogios para Croacia. Muchas gracias a todos y espero volver a verlos - enfatiza Dora Matošić, mexicana de raíces croatas. 

foto: archivo personal

Cuando empezó la Guerra Patria en Croacia, los padres de Dora decidieron ir con sus dos hijos pequeños al aeropuerto de Dubrovnik a abordar el avión que los llevaría a una vida mejor y evitar que sus hijos tuvieran que vivir una guerra. El avión tardó mucho. La esposa, una mujer muy fuerte, lloraba mientras esperaban el transporte.

Tratando de consolarla, su esposo le propuso ir a casa y regresar dentro de 3 días a tomar la siguiente conexión con destino a México. Con su característico carácter de hierro ella respondió "si regreso a casa, no voy a volver a salir". Cerca de 6 horas esperaron el avión, que finalmente llegó y todos se embarcaron.

Posteriormente la abuela de Dora escribió una carta a su hija en la cual le confirmó que ese fue el último avión que salió entonces de Dubrovnik, ya que al día siguiente cerraron el aeropuerto, el cual fue bombardeado unos días después. Años más tarde Dora nació en México.