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- El 2020 definitivamente fue un año inusual. Para unos fue más duro que para otros, para muchos fue un año de muchas pérdidas, mientras que otros aprendieron a apreciar lo que tienen y a dedicarse a las cosas espirituales.

En Bolivia el año 2020 estuvo marcado por problemas políticos, que agravaron aún más la situación en el país. La cuarentena completa comenzó en marzo. De lo contrario, se vaciaron las calles concurridas, se cerraron tiendas, cines, restaurantes, cafés. La vida a la que estábamos acostumbrados cambió por completo, prácticamente en un día. Al principio no estuvo tan mal, por el contrario. El aire, que por lo general está bastante contaminado en la ciudad, quedó bien limpio, las montañas que rodean la ciudad eran entonces claramente visibles, se empezó a escuchar el canto de los pájaros, que generalmente se pierde en el ruido del tráfico. Tal estado trajo un rayo de optimismo en la nueva vida cotidiana, de repente no teníamos prisa porque no teníamos a dónde ir. De repente, tuvimos tiempo para dedicarnos a cosas que llevábamos postergando durante mucho tiempo - enfatiza Ana Dunnia. 

La pandemia en Bolivia comenzó de pronto y se extendió rápidamente.

- La situación empeoraba, los hospitales se encontraban repletos, las redes sociales estaban llenas de malas noticias, hasta el punto que ya no podíamos verlas. La situación política se volvía cada vez más tensa, muchas empresas cerraban, mientras que se creaban otras en un esfuerzo para que la gente se adaptara a la situación.

--- BEZ NASLOVA ---

Ana Dunnia Pol Cezareo

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Así, al final del año la vida aún no ha vuelto a la normalidad, y luego las medidas se suavizaron mucho. Se habla de una segunda ola, que aún no ha comenzado o está empezando lentamente, a la vuelta de la esquina de los ciudadanos, porque la gente se ha relajado mucho, así que espero que de ahora en adelante preste suficiente atención y tenga mucho cuidado. 

Ana Dunnia espera que el próximo año traiga mucha salud.

- Estoy segura que el próximo año será mejor, espero que pronto podamos volver a reunirnos con nuestra gente querida, que podamos viajar sin preocupaciones y que podamos volver a disfrutar de la vida sin tantas restricciones.

Y en el espíritu de estas fiestas, deseo una feliz Navidad a todos los croatas en Croacia y en el mundo y que el Año Nuevo nos traiga mucha salud y felicidad. Envío un saludo especial a mis queridas amigas de Opatija y Zagreb, con la esperanza de que nos veamos pronto y podamos recordar este año - señala Ana Dunnia Pol Cezareo, arquitecta boliviana de raíces croatas.