En Croacia se rinde homenaje a la corbata como símbolo de amor y felicidad. La corbata tiene su origen en el siglo XVII, como un pañuelo femenino que llevaban soldados de las unidades de la caballería ligera croata, incorporados en el ejercito real de Francia.
La fecha del nacimiento de la corbata se remonta a la segunda mitad del siglo XVII, con la llegada a Francia de soldados de la caballería ligera croata, quienes llevaban pintorescos pañuelos anudados al cuello, que dieron el nombre a la corbata por el nombre étnico de los croatas.
El año 2008 el Parlamento Croata promulgó el Día de la Corbata a celebrarse el 18 de octubre. En esta fecha del año 2003 se realizó la instalación de la corbata más grande del mundo, colocada alrededor de la Arena de Pula, la cual fue registrada en el libro Guinness de los récords.

La Oficina de Turismo de Zagreb, en cooperación con la Academia Cravatica, lanzó el proyecto del cambio de guardia de la compañía de honor del regimiento Kravat (corbata). La solemne ceremonia se lleva a cabo los fines de semana y días festivos en la Plaza de San Marcos, en la plaza central Ban Jelačić y frente a la Catedral Metropolitana de Zagreb, con el fin de promocionar a Croacia como patria de la corbata y a Zagreb como su capital.
Con motivo del Día Internacional de la Corbata, en Croacia se celebra el primer festival dedicado a esta prenda como un símbolo de amor y fidelidad. Se trata del único festival en el mundo dedicado a la corbata, el cual concluye con una instalación artística de una gran corbata europeo-croata en la Plaza de Europa de Zagreb.

El coronel Željko Matejčić, comandante del regimiento Kravat (corbata) de la compañía de honor de Zagreb, explica que los primeros documentos escritos sobre el regimiento Kravat, la caballería croata ligera, datan del año 1619, o sea sobre los croatas que participaron en la Guerra de los Treinta Años.
"Aunque muchos creen que la historia de la corbata es militar y guerrera, en realidad se trata de una historia de amor" - afimó el comandante Matejčić de la compañía de honor.

Las mujeres croatas, al despedirse de sus seres queridos que iban a la guerra, solían atarles un pañuelo rojo al cuello como señal de fidelidad y amor. De tal manera expresaban su esperanza en volver a recibir la prenda de manos del guerrero que retornaba a sus brazos.
El Congreso Mundial Croata se adhiere a la celebración del Día de la Corbata en sus filiales por todo el mundo.