Foto: Goran Ferbezar/PIXSELL Foto: Goran Ferbezar/PIXSELL

Ayudar al prójimo

Según se estima, desde el comienzo de esta campaña se han repartido 1,5 millones de panes a quienes lo requieran. Cientos de panaderías del país llevan este cartel que indica que cualquier persona puede comprar un pan a elección, que deja en la panadería para que sea entregado a la persona que lo necesite. ¿Suena familiar? Y es que esto nos recuerda a una campaña iniciada en Italia llamada "Un café pendiente" ("Caffè sospeso"), que consiste en pagar uno o varios cafés dejándolos "pendientes" para quienes no puedan pagarlo. Ambas campañas solidarias se expandieron por varios países.

Las iniciadoras del "pan para después" en Croacia son tres hermanas y una amiga, quienes fundaron la asociación humanitaria "Portal dobrote" ("El portal de la bondad"). Las hermanas Bijonda, de Kutina, y una de sus amigas, pusieron en marcha un portal de internet para buscar y ofrecer ayuda, inspiradas en la historia del "Café para después", al ver que aumentaban día a día las personas que buscaban cosas en los contenedores de basura. Así nació el "Pan para después", que se extendió a más de 500 panaderías de todo el país, ampliándose luego hacia otros países vecinos.

Esto es solo el comienzo…

Este no es el único proyecto puesto en marcha por estas mujeres que un buen día tomaron la decisión de hacer algo por su cuenta para el bien de la comunidad, y cuya asociación cuenta hoy con numerosos voluntarios. El proyecto que más les enorgullece es el que promueve "Que ningún niño en Croacia tenga hambre" ("Da niti jedno dijete u Hrvatskoj ne bude gladno"), que comenzó en 2014, a raíz del dato de que un tercio de los niños en edad escolar no se alimentaba en la escuela porque sus padres no podían pagarlo. A través de una acción humanitaria, lograron cubrir la alimentación escolar para mil niños durante un año. Lo que motivó al gobierno a tomar cartas en el asunto.

El frío de comienzos de 2017 inspiró nuevamente a estas mujeres a tomar la iniciativa, e inspiradas en una campaña de EE.UU. que pedía la donación de chaquetas, con un cartel que rezaba "Si tienes una chaqueta que no usas, déjala aquí. Si necesitas una, llévatela" ("Ako imaš jaknu viška, ostavi, ako ti treba, uzmi!"). Se organizaron en Zagreb, y la respuesta de la gente fue inmediata. La idea se expandió nuevamente a otras ciudades, a otros países.

Con su proyecto actual, "Alimentemos a Croacia" ("Nahranimo Hrvatsku"), a través de una aplicación móvil, se intenta relacionar a las organizaciones humanitarias con aquellos que quieren hacer una donación. Por más pequeña que sea.

La oportunidad de hacer el bien

Las ideas son muchas, y cada una va generando una reacción cada vez mayor. Incluso los medios se hacen eco de las campañas que van surgiendo de la asociación. Son acciones sencillas, al alcance de cada uno de nosotros, que nos dan día a día una nueva oportunidad de poner a prueba nuestro corazón solidario.