Esteban Blažević (Foto: Tony Brčić) Esteban Blažević (Foto: Tony Brčić)

Esta pareja supo reaccionar a tiempo y salvar una vida. Supieron ambos de inmediato qué debían hacer, cómo debían actuar. Esta situación extrema quedó marcada en su memoria, y difícilmente olviden un momento como ese.

Pero no todos los casos en cuestión de salvar vidas son tan extremos. Hay otras formas, que son voluntarias y nos dan la posibilidad de hacerlo en forma indirecta. Una de ellas es donar sangre.

Simple, y generoso

Anualmente, los croatas donan unas 160000 dosis de sangre, lo que significa que 3,5 de cada 100 personas donan sangre. En nuestro país, los hombres pueden donar sangre hasta cuatro veces al año, mientras que las mujeres, tres veces, ambos grupos lo pueden hacer cada tres meses.

Donar sangre es un acto voluntario, anónimo, solidario y gratuito. Estos son los principios en los que se basa la donación de sangre en Croacia, que comenzó en octubre de 1953. Este acto voluntario se encuentra en ascenso. Incluso durante la Guerra por la Independencia ningún herido estuvo en riesgo a causa de la falta de dadores. Croacia cuenta con la suficiente cantidad de dosis para cubrir las necesidades del país, y para que esto siga siendo así, la Cruz Roja se ocupa de motivar especialmente a los jóvenes a esta actividad generosa, y organiza campañas en ciudades y pueblos.

Donación de sangre (Foto: Dusko Jaramaz/PIXSELL)

Esteban Blažević, croata de la Argentina, que vive desde hace años en Zagreb, dona sangre desde sus 19 años. “Tuvimos una presentación en la escuela secundaria y luego, en el primer año de la Facultad, organizaron una donación. Dono sangre desde hace casi 17 años, prácticamente sin interrupciones, cada tres o cuatro meses”, dice Esteban.

“Es algo que puedo dar. Gracias a Dios tengo salud y, realmente, no me cuesta más que una hora cada tres meses. Y, encima de todo, es algo bastante valioso ya que, aun hoy, la sangre es irreemplazable para la medicina moderna; para cualquier operación, y para muchos tratamientos de diferentes enfermedades. Tengamos en cuenta que la operación más común y rutinaria puede complicarse y entonces hace falta tiempo para tratar de arreglar las cosas. Ese tiempo, muchas veces, es la sangre donada”, aclara Esteban, que tomó conciencia de la importancia de donar sangre a medida que la vida lo iba enfrentando con situaciones reales.

Ponerse en el lugar del otro

“Recién cuando a un ser querido o a uno mismo le toca ir al quirófano, uno se pone a pensar, ¿tendrán sangre de reserva, por si acaso? Cuando me operaron de apendicitis, se me cruzó por la cabeza; cuando mi hermana dio a luz, también uno toma conciencia de que puede haber dificultades y, en fin, cuando las cosas se complican, ¡un par de dosis pueden salvar una vida!”.

Con un poco de esfuerzo y tiempo, Esteban cree que se puede ofrecer algo importante que puede cambiar muchas vidas.

Un privilegio y una responsabilidad

Ser donante de sangre es un privilegio que implica responsabilidad hacia el enfermo, dice en la página web del Instituto croata de transfusiones. Y ese privilegio tiene su recompensa: la de salvar vidas, aunque nunca sepamos sus nombres. Y otra, aunque más material: cada año, la Cruz Roja postula a los hombres que donaron sangre cien veces, y a las mujeres que donaron setenta y cinco veces, para recibir de manos del presidente de la República de Croacia la Orden del Lucero croata con el rostro de Katarina Zrinski.

Si usted, querido lector, tiene entre 18 y 65 años, y cuenta con buena salud, siga el ejemplo de Esteban: averigüe acerca de las campañas de la Cruz Roja cercanas a su domicilio, y así podrá formar parte del ejército de voluntarios que salvan vidas a diario con este simple gesto. 

Para hacer un seguimiento actualizado del suministro de sangre en reserva, haga click en la página web, en la parte superior derecha, donde dice “TRENUTNE ZALIHE KRVI”.