Diario de Ino; Dolores (Loly) en Zagreb (Foto: M. Dolores Ugalde de Cudina) Diario de Ino; Dolores (Loly) en Zagreb (Foto: M. Dolores Ugalde de Cudina)

A través de las vueltas que da la vida, Loly, o en realidad María Dolores, apareció con su amplia sonrisa y calidez, de esas que a uno le da la sensación de conocerse desde siempre. Y su historia tiene algo que la relaciona profundamente con los croatas.

Un secreto bien guardado

Un día de enero de 1959, un joven estudiante de Ingeniería Aeronáutica tocó la puerta de la familia Ugalde, para dejar unos papeles para un vecino compañero de estudios, que en ese momento no se encontraba en su casa. Quien atendió la puerta fue Loly, sin sospechar que abría la puerta al futuro, a quien sería su marido, su querido Ino, durante los próximos 46 años.

A través de sus palabras se deja sentir un matrimonio en armonía, lindos momentos vividos, viajes, recuerdos de aniversarios, y sus queridas visitas a Međugorje, al Santuario de la Virgen.

Al poco tiempo de enviudar, Loly decidió mudarse a un espacio más pequeño. Durante los preparativos de la mudanza, se dio a la ardua tarea de revisar papeles y documentos archivados por su marido. Entre ellos, encontró recortes de diarios, un cajón con correspondencia, fotografías. En una de las cajas, había 24 cuadernos ordenados cronológicamente: los siete primeros en croata. Era el diario que Ino había escrito durante muchos años. Comenzaba con el día a día de lo que había sido su fuga del sistema comunista. Ino tenía tan solo 12 años. Sus descripciones de tan difícil realidad estaban acompañadas por ilustraciones: paisajes varios, aviones lanzando bombas, soldados…

Desde su profesión de Bibliotecaria, Loly hizo traducir aquellos cuadernos y transformó el diario de su querido Ino en un libro hecho cuidadosamente a mano, intentando mantener la originalidad y la frescura con que estaba escrito e ilustrado. Seleccionó justamente los primeros siete porque abarcan los años de guerra y dos más en los campos de refugiados, hasta su llegada a la Argentina.

Entre sus páginas, Loly reconoció nombres de familiares y algo de la historia que él le había contado. Los demás cuadernos incluyen el día a día desde su llegada hasta 1952, escritos en inglés.

En su último viaje a Croacia, se lo entregó a su familia política para que pudiera conservar un recuerdo y un testimonio fiel de tantas cosas vividas.

Tuve la oportunidad de verlo: fotocopiado en color, encuadernado, es un documento histórico cuyas palabras e ilustraciones reflejan la dura realidad de la guerra. Más adelante, el relato demuestra los desafíos por los que pasa un joven que se abre camino a través de la vida en un mundo nuevo y que, más tarde, ya como profesional, junto con su esposa, logra conectar con visitas ocasionales a la patria, sin pasar por alto la visita a Međugorje.

La Reina de la Paz

Estas visitas al Santuario de Međugorje, produjeron en Loly una profunda devoción que la acompañó durante gran parte importante de su vida. Hoy, a sus 87 años, Loly continúa difundiendo con pasión la devoción por la Virgen Reina de la Paz entre las personas de su comunidad.

En su último viaje, pasó en Međugorje varios días y luego partió hacia Pakoštane, a entregarle a la familia de su marido una copia de su trabajo de años, que contiene la historia de vida durante todo un periodo del que muchos familiares de aquellos que debieron huír, desconocen. Esta vez desde el punto de vista de un niño que creció en tiempos turbulentos, pero que completó los renglones de la historia familiar para aquellos que deseen oírla.