Giovanna Arbunic Castro (Foto: Facebook) Giovanna Arbunic Castro (Foto: Facebook)

Una mujer en un mundo de hombres

Giovanna sobresalía en un juego que, en aquel entonces, era casi exclusividad de los hombres. Venía de una familia sencilla, de pocos recursos, cosa que no le impidió destacarse en este juego a nivel nacional e internacional. Durante su niñez y juventud participó en numerosos torneos, paralelamente a su escolaridad. En 1982 obtuvo en Buenos Aires el título de Maestra Internacional de Ajedrez, y comenzó a participar de torneos en la categoría adultos, logrando ubicarse entre las treinta mejores ajedrecistas en un torneo jugado en Alemania, representando a Chile.

Durante un torneo en México obtuvo el segundo lugar, con la misma cantidad de puntos que la ganadora, recibiendo además el premio a la contenedora más combativa. Paralelamente al ajedrez, Giovanna ya cursaba sus estudios universitarios de Ingeniería Comercial en Santiago de Chile. Era muy buena estudiante, pero al tener escasos recursos, hacía trabajos de repostería o manualidades para poder vender y mantenerse. Y practicaba su deporte favorito en el Sindicato de Taxibuses de Santiago en sus ratos libres, sirviéndole esto como espacio de entrenamiento, pero también como un desafío para los que concurrían al lugar.

El triunfo de una comunidad

Sabiendo que era la campeona chilena de ajedrez, y conociendo el esfuerzo que hacía a diario, sus compañeros en el Sindicato de Taxibuses la llevaban a la universidad sin cobrarle el transporte.

No fueron ellos los únicos en aportar su granito de arena. Un periodista de la sección deportiva de La Prensa Austral, Carlos Vega Delgado, y Fernando Ferrer, de Radio Polar, organizaron una campaña para juntar fondos para poder facilitarle a Giovanna el gran esfuerzo de estudiar y representar a su país en los torneos de ajedrez. El objetivo era poder cubrir sus gastos durante todo un año, cosa que logaron con la ayuda de empresas, sindicatos, y personas que se unieron con este objetivo, para alguien que indudablemente marcó en ellos un gran ejemplo de tenacidad y de la que se sentían muy orgullosos. Según lo menciona el diario La Prensa Austral, el alcalde Eduardo Menéndez Glasinovic, durante la entrega de lo recaudado, dijo: “Hemos querido destacar el triunfo de nuestra coterránea en un modesto presente que a pesar de ello, no es entregado pródigamente sino a quienes verdaderamente se lo merecen y es el Escudo de Armas de la ciudad de Punta Arenas”.

Giovanna fue ocho veces campeona de ajedrez de Chile. Actualmente vive en Madrid junto con su familia y se dedica a formar a niños y jóvenes en el dominio de este juego. Gracias a sus habilidades, pero también a su tesón y su dedicación, sus logros han demostrado ser una inspiración para su pueblo, que también ha pasado a formar parte de su historia de vida.