Las Valovi en Samobor (Foto: V. Vlaho) Las Valovi en Samobor (Foto: V. Vlaho)

La parte visible de esta klapa son las hermosas canciones que presentaron ante el público en diferentes escenarios del país. Cada escenario de la gira fue testigo de la confianza que crecía y que, mezclada con la emoción de estar cumpliendo su sueño, las puso al nivel de las mejores klapas del país y de la emigración.

"Ahora es más accesible y fácil venir, pero queda la distancia, por eso estoy especialmente emocionada. Es una sensación especial para nosotras reunirnos con klapas locales en el país de nuestros abuelos, no se puede describir - destacó Darija para el diario Večernji list, y contó que después de cantar en el festival de Omiš, centro mundial de las klapas, lloró de emoción junto con sus compañeras.

Y es que cantan con la voz pero también con el corazón, que se deja sentir en cada nota, en cada canto, en cada lugar. Cantan porque simplemente les gusta cantar. Cantan para expresar su amor a la música, su amor a las tradiciones croatas, que nutren desde muy pequeñas. Cantan en familia, cantan en cada iglesia que visitan, llena o vacía, en honor de la Virgen. Cantan transmitiendo mucho más de lo que dicen las palabras. Cantan haciendo sentir a uno mismo parte de un pasado con una historia común.

Antes de viajar, Stella dijo en una entrevista que para toda esta experiencia iba a ser terriblemente emocionante.

"Sueño con esto desde siempre, voy a estar muy emocionada. Para nosotras es como cantar en las grandes ligas, con los grandes artistas, los que nacieron cantando klapas. Cantar en Omiš (…) es lo más grande que nos puede pasar".

Una emigración centrada en la cultura

El croata de la emigración conoce historias de desarraigo, sufrimiento, persecución, que ha transformado con el tiempo en una herencia con gran riqueza cultural, religiosa, histórica y se ha enfocado en transmitirla a su descendencia. Estas mujeres que conforman hoy la klapa Valovi, desde pequeñas fueron parte activa de la comunidad croata en Buenos Aires a través de grupos folklóricos, coros, asociaciones caritativas. Son mujeres profesionales, madres, educadoras, que siguen esforzándose en mantener el patrimonio croata en vida y transmitirlo no solo a las siguientes generaciones, sino darlo a conocer a la comunidad en la que viven esta vez a través del canto de klapa.

Mucho que agradecer

Ahora que cada una ha vuelto a su hogar, que las emociones ya han vuelto a su curso, no quiero dejar de agradecer a este grupo de "buenas muchachas" por habernos dado la oportunidad de formar parte de su sueño que, gracias al esfuerzo de tanta gente, y por supuesto mayormente de ellas mismas, se ha hecho realidad, en un espíritu de amor hacia la Madre Patria.

*Nombre del CD grabado en Buenos Aires