(Foto: La voz de Croacia) (Foto: La voz de Croacia)

¿En qué consiste tu trabajo?

Mi trabajo consiste en la conservación y restauración de obras de arte. Hago informes de los trabajos realizados, voy a lugares a los que nos llaman para hacer alguna evaluación, un seguimiento, ver el comportamiento, las condiciones en las que se encuentra una obra de arte, para así prevenir la pérdida de la misma.

 

(Foto: La voz de Croacia)

 

¿Cómo te actualizas, cómo sigues las nuevas tendencias de tu profesión?

Me actualizo a través de cursos de perfeccionamiento, congresos, seminarios. Algunos dentro del país, con profesionales nacionales o extranjeros. Otras veces tengo la oportunidad de viajar y familiarizarme con profesionales de otros países. En mi caso, participé de varios cursos y congresos en diferentes lugares de España, de Eslovenia y Croacia, y luego comparto lo aprendido con mis colegas.

¿Cuántas horas trabajas por semana?

Trabajo cuarenta horas semanales.

¿Tiene futuro este trabajo? ¿Cuánto sacrificio se requiere para dedicarse a él y para poder desarrollarlo cualitativamente?

 

 

Por supuesto que veo futuro en este trabajo, más que nada estando en Europa. Creo que, cuando a uno le gusta lo que hace, no lo puede ver como sacrificio. Para hacerlo con calidad, no es suficiente con terminar una carrera universitaria. La práctica es muy importante, ya que las obras de arte son todas distintas, envejecen de diferente manera, tienen daños que no son iguales. La experiencia es muy importante, al igual que el constante perfeccionamiento en la profesión.

¿Cuánto gana un restaurador?

En Croacia, un restaurador en el sector estatal puede ganar entre 4500 y 6500 kunas (entre 600 y 870 euros) aproximadamente, según su rango y experiencia.

¿Puedes vivir de tu salario, ahorrar, darte algún gusto en especial?

Tengo vivienda propia, así que una cuarta parte va para el pago de impuestos, dos cuartas partes en los gastos del hogar e imprevistos, y la última cuarta parte la destino al ahorro. Por supuesto, varía según el mes en curso y la época del año.

¿Qué es lo que te gusta más de tu trabajo?

Me gusta mucho la parte central, una vez limpiada la capa pictórica, cuando ya se va viendo cuál va a ser el resultado final de la restauración. También me gusta mucho enseñar, impartir cursos o charlas de lo aprendido en los perfeccionamientos.

¿Has tenido alguna experiencia en particular que te haya quedado en el recuerdo?

Claro. Una vez llegó al Instituto un cuadro muy grande. Estaba acortado en la parte lateral izquierda, y debajo tenía cosido un pedazo que parecía ser de otro cuadro. La pintura central era de la Virgen María con dos santos, y en la parte superior aparecía Dios Padre señalando hacia la izquierda, pero le faltaba el dedo índice. Se reunieron todos los profesionales del sector para decidir si retirar o no la tela agregada. Me di cuenta entonces que en la tela adosada estaba el pedacito de dedo que faltaba a la imagen de Dios y así pudimos descubrir que el cuadro había tenido antes otro formato. Se decidió entonces devolver la tela que estaba debajo a la parte lateral izquierda, completando el dedo y devolviendo el cuadro a su formato inicial.

¿Recomendaría esta profesión a los jóvenes?

Les recomendaría que encuentren su vocación y un trabajo en el que puedan desarrollarla. Croacia tiene mucho espacio para el trabajo y el aprendizaje si hay buena voluntad y ganas de hacer realidad los propios objetivos.